Bruselas – Los operadores de estaciones de servicio en Bélgica están expresando su preocupación ante la rápida subida de los precios del petróleo, advirtiendo que las regulaciones de precios máximos les obligan a vender combustible con pérdidas. La situación, según reportan medios locales como HLN y De Morgen, podría afectar el suministro a los consumidores.
Los comerciantes de combustible advierten que los márgenes actuales son insostenibles. Algunos incluso se ven obligados a vender por debajo del costo de adquisición, lo que genera incertidumbre sobre su capacidad para mantener el suministro a largo plazo. HLN informa sobre escenas inusuales en las gasolineras debido al alto precio del diésel.
Además, se ha detectado que algunos comerciantes de combustible para calefacción están vendiendo por encima de los precios máximos legales, según informa De Tijd.
En un análisis publicado por Gocar.be, se plantea la cuestión de si el Estado belga se está beneficiando de la subida de los precios de los combustibles. BRAFCO, la federación belga de comerciantes de combustibles, representa a un tercio de las estaciones de servicio del país y defiende los intereses de empresas de todos los tamaños en el sector.
La Dirección General de Energía publica los precios máximos oficiales de los productos petroleros diariamente, con tablas de precios mensuales y anuales disponibles, tal como indica Statbel.
