El gobierno sudafricano está monitoreando de cerca la situación de los precios del petróleo y el combustible para aviones, según informes recientes. Esta vigilancia se produce en un contexto de crecientes tensiones en Medio Oriente, que ya están impactando los mercados energéticos globales.
Los precios del petróleo han continuado su ascenso en medio de la crisis en Medio Oriente. Informes sobre un ataque a un petrolero de bandera estadounidense en el Golfo han provocado un aumento del 3% en el crudo, alcanzando los 84 dólares por barril, y también han impulsado al alza los precios del gas. Qatar, el mayor productor de gas natural licuado del Golfo, suspendió sus actividades el lunes y declaró fuerza mayor en las exportaciones de gas el miércoles, lo que podría generar interrupciones en el suministro durante al menos un mes.
En el mercado bursátil, se observa una recuperación en Asia después de varias jornadas de pérdidas debido a la guerra en Medio Oriente. El KOSPI de Corea del Sur subió casi un 10%, mientras que el Nikkei de Japón aumentó un 1,9%. Sin embargo, los mercados bursátiles de Abu Dhabi y Dubái experimentaron caídas del 2,6% y 2,2% respectivamente, y han implementado límites temporales a la baja en los precios de los valores.
En Sudáfrica, se ha advertido a los ciudadanos que consideren evacuar países extranjeros mientras sea posible, y algunos bancos sudafricanos icónicos han cerrado sucursales. Además, se prevé un aumento significativo en el precio de la gasolina el próximo mes, con un incremento estimado de 8 rand por litro.
El rand sudafricano continúa depreciándose frente al dólar, lo que agrava aún más la situación económica. Las autoridades sudafricanas también han instado a la población a prepararse para los posibles impactos del conflicto en Medio Oriente.
