Un inventor canadiense ha construido un concentrador solar casero llamado Sun Scoop que sigue el movimiento del Sol y genera hasta 630 W de potencia térmica. El dispositivo utiliza componentes reutilizados para tareas agrícolas y domésticas como tratar tierra de cultivo, destilar agua y producir sal marina.
La innovación en energías renovables a pequeña escala suele venir de grandes laboratorios, pero en este caso surge de materiales reciclados y componentes económicos. Según Ecoinventos, detrás de este desarrollo está Brian White, un inventor residente en Victoria, en la Columbia Británica, Canadá, que ha dedicado más de un año a probar el equipo.
Pruebas de potencia y rendimiento térmico del Sun Scoop
Durante una prueba realizada por su creador, el Sun Scoop calentó 10 kg de agua. Al medir el incremento con una báscula de cocina, la temperatura aumentó a un ritmo aproximado de 0,015 °C por segundo.
Aplicando la capacidad calorífica específica del agua, el cálculo arrojó una potencia térmica media estimada de 630 W. No obstante, el propio inventor aclara que esta cifra representa un intervalo analizado y no equivale a la potencia máxima ni a una producción constante durante toda la jornada, ya que el rendimiento real depende de factores como la radiación directa, las condiciones atmosféricas y las pérdidas de calor.
Tratamiento térmico de la tierra del huerto y destilación
A diferencia de los dispositivos solares tradicionales enfocados en la cocción de alimentos, Brian White utiliza principalmente el calor para tratar la tierra de su huerto. El proceso consiste en introducir suelo en un recipiente especial por el que pasa vapor de agua caliente, con el fin de reducir la presencia de semillas de malas hierbas y organismos patógenos sensibles al calor.
Asimismo, el sistema se ha empleado para deshidratar frutas, plantas aromáticas y realizar destilaciones. Para estas labores, White utilizó un alambique comercial de aproximadamente 12 litros con la base pintada de negro para mejorar la absorción de la radiación solar concentrada. El montaje alcanzó una producción de unos 6 ml de destilado por minuto, lo que equivale a unos 360 ml por hora al procesar plantas como hinojo, menta y restos de poda.
Producción experimental de sal marina sin combustibles
En otra de sus aplicaciones prácticas, el inventor recogió cerca de 4 litros de agua de mar en una ensenada cercana para evaporarla mediante energía solar. El propósito era determinar si podía obtener sal marina sin emplear combustibles ni resistencias eléctricas.

Partiendo de una salinidad teórica aproximada de 35 g por litro, esa cantidad de agua podría contener cerca de 140 g de sales disueltas. Sin embargo, las condiciones meteorológicas adversas obligaron a dividir el proceso en varias jornadas, añadiendo agua progresivamente, por lo que el resultado final quedó documentado en vídeo sin una pesaje verificado definitivo.
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