Miles de pasajeros que zarparon desde Nueva Jersey en el crucero Oasis de Seas con destino a las Bahamas se encontraron con un drástico cambio de ruta hacia Canadá. La tormenta Josephine obligó a Royal Caribbean a desviar la embarcación hacia Halifax, Nova Scotia, ofreciendo a los viajeros una escala inesperada en lugar del clima tropical planeado.
El cambio de rumbo del Oasis of the Seas hacia Canadá
El Oasis of the Seas partió el 18 de octubre de 2026 desde Cabo Liberty, en Bayonne, Nueva Jersey, con más de 5,000 pasajeros a bordo, según reportó Rus Tourism News. El viaje de siete noches debía incluir paradas en Port Canaveral, la isla privada Perfect Day at CocoCay y Nassau.
La embarcación zarpó con más de 5,000 pasajeros que pagaron una gran suma para ir a las Bahamas. El periplo original contemplaba visitar Port Canaveral en Florida durante medio día, pasar por Perfect Day at CocoCay y Nassau, y regresar al cabo de un viaje de siete días. Sin embargo, un equipo de meteorología de la naviera monitoreó el desarrollo de un sistema de mal tiempo frente a la costa este de Estados Unidos. Ante los pronósticos de fuertes vientos y marejadas, Royal Caribbean decidió cancelar los tres destinos tropicales y enviar el barco hacia el norte, con destino a Halifax, Nova Scotia.
Notificación de última hora y temperaturas otoñales
Los viajeros recibieron la noticia la noche anterior a la salida, lo que dejó a muchos con poco margen de maniobra para ajustar su equipaje. Residentes de Nueva Jersey como Marie Durning explicaron que debieron improvisar con la ropa ante el repentino giro climático. Marie Durning expresó: Mi esposo me dijo: esto es una broma, ¿verdad?
a los medios, añadiendo que debió rescatar gorros y orejeras del frío aunque olvidó su bufanda.

Por su parte, Ron Green, originario de Virginia, relató su sorpresa al encontrarse atracado en Halifax en lugar de disfrutar del sol floridano o caribeño. Personas como la familia Hicks, procedente de Filadelfia, decidieron calmar sus frustraciones antes de abordar la embarcación para evitar que el desvío arruinara su descanso. No obstante, Dwayne Hicks señaló el contraste térmico al bromear que se encontraban a mitad de camino hacia el Polo Norte, donde vive Santa Claus. Tina Coppola, procedente de Connecticut, asumió la situación con actitud positiva para aprender sobre un sitio diferente. Mientras tanto, el pasajero Nicholas Meli lamentó el giro de los acontecimientos tras conducir siete horas junto a su familia desde Toronto hasta Nueva Jersey para embarcar. Nicholas Meli lamentó sobre el trayecto que lo devolvió prácticamente a su país de origen: Ya soy de Canadá y quería ir a las Bahamas
.

Mientras que en las Bahamas las temperaturas superaban los 26 grados Celsius, en Halifax los termómetros oscilaban entre los 4 y 10 grados durante el día, con mínimas cercanas a los cero grados por la noche. Los reportes meteorológicos indicaron que las temperaturas diurnas rondaban entre los altos 40 y bajos 50 grados Fahrenheit, con mínimas nocturnas en los 30 grados. Varios veraneantes debieron salir de compras apresuradamente en busca de abrigos de invierno o gorros, mientras que otros catalogaron el cambio como una broma pesada al carecer de vestimenta adecuada para el clima canadiense.
Compensación y extensión de la escala en Halifax
Para mitigar la frustración de los vacacionistas, Royal Caribbean ofreció créditos de a bordo y un cupón para futuros cruces, además del reembolso de las excursiones contratadas. Los pasajeros recibieron notificaciones informándoles sobre un crédito de a bordo reembolsable de hasta 600 dólares por persona, sumado al crédito para futuros viajes válido para canjear en otra travesía de la compañía.
Inicialmente, la escala en el puerto canadiense estaba prevista por apenas 14 horas en horario nocturno, abarcando desde las 6 p.m. del martes hasta las 8 a.m. del miércoles. No obstante, la empresa logró negociar una ampliación del itinerario. La estancia se extendió hasta una visita completa de 24 horas, permitiendo a los turistas recorrer el paseo marítimo, cenar en tierra y realizar compras antes de zarpar rumbo a aguas estadounidenses. Los vacacionistas tuvieron la oportunidad de reservar excursiones a través de la aplicación de la naviera o directamente en el mostrador de excursiones a bordo, situado frente al Schooner Bar.
Reacciones de los pasajeros y otras rutas afectadas
A pesar del cambio drástico de planes, las reacciones entre los más de 5,000 ocupantes fueron variadas. Algunos optaron por la resiliencia ante las inclemencias del tiempo oceánico.

Jim Matthews señaló: Así cayeron los dados para nosotros, pero estoy agradecido y voy a aprovecharlo al máximo, y he descubierto que Halifax es una hermosa ciudad
.
El fenómeno meteorológico asociado a la tormenta Josephine también alteró los planes de otras embarcaciones en la región noreste. El Vision of the Seas, que zarpó desde Baltimore con destino a Bermuda, debió cancelar dicha parada para dirigirse hacia Saint John, en New Brunswick, donde los clientes recibieron montos de compensación diferenciados según su tipo de camarote y se enfrentaron a la restricción de no poder descender del barco. Asimismo, el Harmony of the Seas reorganizó sus días de navegación para sortear el temporal en el Atlántico, mientras que el Independence of THE Seas también modificó su programación hacia Canadá debido a las alertas meteorológicas derivadas de la misma tormenta.
El Oasis of the Seas completará su trayecto con tres días de navegación en mar abierto antes de su retorno previsto a Nueva Jersey el domingo 25 de octubre de 2026.
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