Investigadores de la Academia China de Ciencias (CAS) identificaron rutas evolutivas distintas para las supertierras y los minineptunos. El estudio revela que la pérdida de atmósferas, impulsada por la radiación estelar y el calor interno, crea una brecha de tamaño conocida como el «valle del radio», según el organismo científico.
¿Por qué existen trayectorias evolutivas diferentes para estos planetas?
La divergencia depende de la masa inicial del planeta y su distancia respecto a la estrella anfitriona. De acuerdo con la CAS, los planetas que pierden su envolvente gaseosa se transforman en supertierras rocosas, mientras que aquellos que logran retener sus gases permanecen como minineptunos. Esta dinámica genera una escasez de exoplanetas con radios situados entre 1.5 y 2 veces el tamaño de la Tierra.
¿Cómo influye la radiación estelar en la formación de supertierras?
El proceso de fotoevaporación es el mecanismo principal. La radiación de alta energía de la estrella calienta la atmósfera del planeta, provocando que el gas escape al espacio. La CAS señala que este efecto es más agresivo en planetas con menor gravedad, lo que acelera la transición hacia un núcleo rocoso desnudo y elimina la capa gaseosa exterior.
¿Qué rol juega la pérdida de masa interna en este proceso?
Además de la erosión externa, el calor residual del núcleo del planeta impulsa la pérdida de masa desde el interior. Los investigadores de la CAS describen este fenómeno como un motor que empuja el gas hacia afuera, complementando la acción de la radiación estelar. La interacción entre el calor interno y la fotoevaporación define si el cuerpo celeste evoluciona como un mundo rocoso o un gigante gaseoso en miniatura.
