La 10-Millionen-Initiativa de la SVP busca limitar la población residente de Suiza a menos de diez millones para 2050, lo que implicaría una posible revisión o incluso la denunciación del Acuerdo de Libre Circulación de Personas con la Unión Europea. Esta propuesta representa un nuevo intento del partido por redefinir la política migratoria suiza, tras la iniciativa de 2014 sobre inmigración masiva.
El debate ha generado una notable tensión dentro del ámbito euroescéptico suizo. Mientras la SVP avanza con su propuesta como un choque frontal con Bruselas, figuras y organizaciones tradicionalmente críticas con la UE han optado por una postura de cautela o silencio. Entre ellas, el nombre de Fredy Gantner ha surgido repetidamente como ejemplo de esta reticencia.
Según informó Watson.ch, Gantner —considerado un aliado natural de la SVP en su escepticismo hacia Europa— ha guardado silencio públicamente sobre la iniciativa, pese a su historial de oposición a los acuerdos bilaterales. Su falta de pronunciamiento ha llamado la atención, especialmente en un contexto donde se espera que la votación se convierta en un termómetro de las relaciones entre Suiza y la UE tras la finalización de nuevos acuerdos bilaterales.
Otras voces del entorno euroescéptico también han expresado reservas. A mediados de abril, las fundadoras de la red HerVoice —Sara Hürlimann, Karin Faes y Phyllis Scholl— señalaron en entrevistas que aún no han definido su voto. Faes admitted que le resulta difícil apoyar la iniciativa por su carácter “muy radical”, mientras que Scholl añadió que evitan hablar públicamente de inmigración porque “es un tema delicado”. Estas declaraciones reflejan una división dentro del campo crítico de la UE, donde el apoyo a medidas restrictivas no es unánime.
Parallelamente, se ha abierto una encuesta de opinión en SRF invitando a la ciudadanía a expresar su intención de voto frente a diversas votaciones populares, incluyendo la 10-Millionen-Iniciativa. Esta herramienta busca captar el pulso del electorado en un momento clave para el futuro de la política migratoria y europea de Suiza.
Además, medios como la Neue Zürcher Zeitung y Blick han analizado el fenómeno desde ángulos complementarios: la primera advierte sobre el riesgo de sobrecargar el sistema democrático con iniciativas demasiado complejas o técnicas, mientras que el segundo destaca el “extraño silencio” de sectores que, lógicamente, deberían ser los más vocales en defensa de la soberanía nacional frente a Bruselas.
La iniciativa, oficialmente denominada “Iniciativa de Sostenibilidad” y publicada en la plataforma oficial admin.ch, plantea un techo demográfico que, de ser aprobado, requeriría medidas extraordinarias para controlar el crecimiento poblacional, incluyendo posibles restricciones a la inmigración proveniente de la UE.
Con la fecha de votación acercándose, el debate se intensifica no solo por el contenido de la propuesta, sino por lo que revela sobre las divisiones dentro del propio campo que se opone a una mayor integración europea. El silencio de figuras como Fredy Gantner se ha convertido, paradójicamente, en uno de los mensajes más elocuentes de la campaña.
