Bodegas Norton, la conocida empresa vitivinícola argentina, se ha declarado insolvente debido a una combinación de factores que incluyen una deuda de 38 millones de euros, la crisis que atraviesa el sector en Argentina, disputas familiares y el aumento de los costos operativos.
La situación financiera de la bodega se ha visto agravada por las dificultades generales que enfrenta la industria del vino en Argentina. La crisis económica del país ha impactado negativamente en la demanda y en la rentabilidad de las empresas del sector.
Además de los desafíos económicos externos, Bodegas Norton también ha experimentado tensiones internas relacionadas con disputas familiares, lo que ha contribuido a la inestabilidad y a la dificultad para tomar decisiones estratégicas.
El incremento de los costos, tanto en la producción como en la distribución, ha ejercido una presión adicional sobre las finanzas de la bodega, dificultando su capacidad para mantener la competitividad y generar beneficios.
