El lanzamiento del nuevo reloj «Royal Pop», resultado de una colaboración entre Swatch y Audemars Piguet, ha generado un fenómeno de demanda masiva que ha impactado la operatividad de los puntos de venta y la percepción del sector.
De acuerdo con reportes de la BBC, la expectativa por adquirir este modelo ha llevado a algunos consumidores a acampar durante días. Ante la magnitud de las multitudes que se congregaron en las filas de espera, Swatch se vio obligada a cerrar algunas de sus tiendas.
Desde una perspectiva empresarial, la alianza ha provocado un debate significativo en el mercado. Según Forbes, la colaboración entre Swatch y Audemars Piguet está dividiendo a la industria relojera.
