Son Ferriol se ha convertido este domingo en el epicentro de su celebración anual más esperada. La avenida del Cid y las calles aledañas han estado repletas desde media mañana de vecinos, familias y visitantes atraídos por la XXXII Fira de Son Ferriol, una feria que se consolida edición tras edición como una de las más populares del calendario palmesano. La jornada festiva arrancó a las 11:00 horas con un ambiente vibrante y con el barrio mostrando su apoyo a una jornada que combina tradición, comercio, exhibiciones y vida social.
El alcalde de Palma, Jaime Martínez, presidió la inauguración, que estuvo marcada por un colorido pasacalles, música y la sensación de que Son Ferriol se transforma, por un día, en un escaparate de su identidad. Gigantes, xeremiers, dimonis, la Policía Montada y una batucada acompañaron el inicio de la feria, llenando el espacio público de movimiento, sonido y un ambiente familiar.
A lo largo de la mañana, la feria ha demostrado su capacidad para fusionar mundos diversos en un mismo recorrido. En pocos metros, los visitantes pueden encontrar una variada oferta gastronómica, puestos de artesanía, maquinaria agrícola, carpas informativas y una exposición de animales. Esta combinación de raíz rural, tejido vecinal y propuesta lúdica es una de las señas de identidad de este evento ya consolidado en Palma.
Muestra de mobylettes
Uno de los atractivos más populares es la tradicional muestra de mobylettes, un reclamo que mantiene vivo el espíritu popular de la feria. Además, las exposiciones instaladas en el Casal de Barri, con obras de artistas locales, cerámica, herramientas antiguas y muestras de radiocontrol, junto con las atracciones para niños y jóvenes, complementan la oferta.
La plaza Prevere Bartomeu Font ha sido escenario de exhibiciones de baile y música que han marcado el ritmo de la jornada. Las actuaciones de Sa Revetla de Sant Antoni y varias academias han animado la plaza, mientras que la programación se extiende hasta la tarde con un torneo abierto de ajedrez y el concierto de clausura de Sa Nostra Terra. La feria se presenta así como un plan completo para disfrutar durante todo el día, con actividades repartidas por las calles y espacios interiores del barrio.
200 estands y más de 1.600 metros lineales de exposición
La magnitud del evento se refleja en las cifras: alrededor de 200 estands y más de 1.600 metros lineales de exposición. Esta dimensión explica la gran afluencia de público que Son Ferriol espera cada año, no solo de su barrio, sino también de otros puntos de Palma y de Mallorca. Para facilitar la movilidad, la EMT ha habilitado un servicio de autobús lanzadera cada 20 minutos desde Son Llàtzer, con el objetivo de aliviar el tráfico en los accesos a la barriada.
Más allá del programa de actividades, lo que se respira este domingo en Son Ferriol es una mezcla de feria tradicional y verbena cívica que otorga protagonismo al barrio. Entre puestos, animales, música y conversaciones, la barriada reivindica su identidad y su capacidad para transformar una jornada de marzo en una fiesta abierta, transversal y multitudinaria.


