Berlín – El ex director ejecutivo de Opel, Michael Lohscheller, apuesta por un regreso a Alemania: desde otoño de 2024, lidera el fabricante sueco de vehículos eléctricos Polestar, con el objetivo de competir en el mercado local dominado por Audi, BMW y Mercedes-Benz. Según reveló el directivo en una entrevista con BILD, Alemania se convierte en el foco principal a partir de este año.
El primer objetivo es aumentar la visibilidad de la marca. “Polestar aún no es una presencia común en las carreteras alemanas”, afirma Lohscheller, y busca cambiar esta situación. Actualmente, solo circulan 25.000 vehículos de la marca en las carreteras alemanas, una cifra insignificante en comparación con los 49,3 millones de automóviles registrados en total.
Para lograrlo, Lohscheller toma como modelo el Reino Unido, donde ya circulan alrededor de 50.000 vehículos Polestar. Para impulsar las ventas, planea expandir la red de distribución en colaboración con su antigua matriz, Volvo, y aumentar la presencia general de la marca.
Polestar, que comenzó a fabricar automóviles en 2017, es una marca relativamente joven. Tras un inicio lento, el negocio experimentó un rápido crecimiento el año pasado, con un aumento de alrededor de un tercio en las ventas, alcanzando las 60.000 unidades. A medio plazo, la compañía aspira a superar las 100.000 unidades vendidas.
Lohscheller busca capitalizar este impulso. “Nuestro objetivo es un crecimiento constante”, declara. El éxito en Alemania es crucial para Polestar, que se posiciona como competidor de las marcas premium alemanas Mercedes-Benz, BMW y Audi, así como del fabricante de deportivos Porsche. “El hecho de que vendamos más vehículos eléctricos en Europa que Porsche es un gran logro para nosotros”.
Das neueste Modell: Der Polestar 5 wird in diesem Jahr ausgeliefert
El éxito en el mercado automovilístico alemán es fundamental para el futuro de Polestar. Sin embargo, el mercado europeo presenta desafíos particulares. Lohscheller, quien fue director ejecutivo de Opel entre 2017 y 2021, critica el “cambio de rumbo” de la Comisión Europea. Señala que, tras años de acuerdos y negociaciones sobre la eliminación de los motores de combustión, las regulaciones se están suavizando nuevamente, generando incertidumbre entre los clientes, frenando las inversiones y dificultando la definición de una estrategia clara. “Mientras debatimos, nadie espera a Europa”, afirma Lohscheller, en referencia a China.
La competencia se ha intensificado considerablemente debido al avance de los fabricantes chinos. “La industria automotriz china ha avanzado enormemente”. Para que la industria automotriz alemana y europea se mantenga competitiva, es necesaria claridad. Los retrasos perjudican la transformación y ponen en riesgo los puestos de trabajo. Su conclusión: “El futuro es libre de emisiones”.
