Un tratamiento intensivo de cuatro días ofrece nuevas esperanzas para personas con TOC en Nueva Zelanda
Un nuevo enfoque terapéutico para el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) está brindando esperanza a miles de personas en Nueva Zelanda. Se trata del Tratamiento de 4 días de Bergen (B4DT, por sus siglas en inglés), un método desarrollado en Noruega que fue introducido en Aotearoa por la organización benéfica Open Closed Doors.
El primer ensayo de este tratamiento se realizó en enero de este año, y los resultados obtenidos en Nueva Zelanda reflejan las cifras internacionales: aproximadamente el 90% de los pacientes responden positivamente al tratamiento y el 75% alcanza la remisión clínica.
El método B4DT toma los elementos centrales de la Prevención de Respuesta y Exposición (ERP), considerada el tratamiento estándar de oro para el TOC, y los condensa en cuatro días consecutivos de trabajo de exposición intensivo y asistido. A través de este proceso, los pacientes adquieren un conjunto de habilidades básicas y aprenden a «enfrentar» su ansiedad en lugar de evitarla.
Esta alternativa es especialmente relevante dado que la ERP tradicional es difícil de acceder en Nueva Zelanda y requiere periodos de tratamiento mucho más prolongados. La implementación del B4DT busca ayudar a reducir el impacto de este trastorno en el país, donde se estima que unas 100,000 personas —aproximadamente el 2% de la población— viven con TOC, una condición caracterizada por comportamientos compulsivos y pensamientos intrusivos repetitivos.
El impacto de este tratamiento se refleja en casos como el de Isabella, una joven de 22 años que sufrió de un TOC grave de contaminación durante ocho años. Para ella, el B4DT sirvió como el «interruptor» que necesitaba para romper el ciclo de rituales de limpieza y sanitización que habían tomado control de su vida, permitiéndole recuperar la capacidad de interactuar físicamente con los demás.





