Informes recientes indican que el administrador de la EPA, Lee Zeldin, está a punto de finalizar una normativa que dejaría de proteger a la población estadounidense de la contaminación que está exacerbando las tormentas, las inundaciones y el aumento de los costos de los seguros. Esta medida, calificada de ilegal y resultado de un año de esfuerzos por parte del liderazgo político de la EPA, ignora la abrumadora evidencia de que la contaminación climática amenaza la salud y la seguridad de todos.
Según declaraciones, esta acción solo conducirá a un aumento de la contaminación, lo que se traducirá en mayores costos y perjuicios para las familias estadounidenses. La evidencia, junto con las experiencias vividas por muchos ciudadanos, sugiere que la salud se verá afectada, los valores de las propiedades disminuirán y las primas de seguros contra inundaciones e incendios aumentarán, incluso llegando a ser inaccesibles en algunas zonas propensas a desastres. Además, se prevé que la producción agrícola y el suministro de agua se vean amenazados.
Desde 1980, los desastres relacionados con el clima ya han costado a Estados Unidos más de 3 billones de dólares, y se espera que la situación empeore con un aumento de la contaminación. Esta decisión llega en un momento especialmente difícil, cuando las facturas de electricidad alcanzan niveles récord.
En 2007, la Corte Suprema dictaminó que la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. tiene la responsabilidad y la autoridad de limitar la contaminación climática. La “Determinación de Peligro” (Endangerment Finding) ha sido fundamental para el progreso logrado desde entonces, impulsando estándares de vehículos más limpios para los fabricantes, ofreciendo a los conductores opciones más económicas y reduciendo la contaminación que genera costosas visitas a la sala de emergencias y días de enfermedad en el trabajo y la escuela. También está estimulando inversiones y la innovación en nuevas tecnologías que ayudan a garantizar la competitividad global de los fabricantes estadounidenses, sin comprometer la salud.
Sin embargo, esta decisión pone en peligro todos estos avances y, por ende, a todos nosotros.
Es crucial basarnos en la verdad y en la ciencia, no en información falsa. Necesitamos invertir en nuestras comunidades para promover la salud, apoyar a las familias, reducir los costos e impulsar la economía.
El Fondo de Defensa Ambiental (EDF) ha anunciado que impugnará esta decisión en los tribunales, donde la evidencia es primordial, y continuará trabajando con todos aquellos que buscan construir un futuro mejor, más seguro y próspero.
– Fred Krupp, presidente del Fondo de Defensa Ambiental

