Con el objetivo de mitigar los riesgos de sobreendeudamiento, las regulaciones que rigen los créditos al consumo serán reforzadas a partir del 20 de noviembre de 2026, según un decreto publicado el viernes en el Journal officiel. Este decreto transpone al derecho francés una directiva europea.
La directiva busca regular de manera más estricta ciertos productos financieros (créditos sin intereses, créditos inferiores a 200 euros, pagos fraccionados y diferidos, créditos al consumo entre 75.000 y 100.000 euros y contratos de alquiler con opción a compra), exigiendo, por ejemplo, que los prestamistas proporcionen más información a los clientes o que consulten el archivo nacional de incidentes de pago de créditos (FICP) al evaluar la solvencia.
El sobreendeudamiento aumenta casi un 10%
Los créditos al consumo –que abarcan préstamos personales, créditos renovables, créditos afectos, alquileres con opción a compra, pagos fraccionados y microcréditos– son comercializados tanto por startups como Alma o Younited, como por empresas consolidadas como Cofidis (Crédit Mutuel) o Cetelem (BNP Paribas).
Estos productos son frecuentemente señalados como un factor en el aumento del sobreendeudamiento, que ha crecido cerca de un 10% el año pasado, según el Banco de Francia, tras un incremento similar en 2024. Los microcréditos, préstamos de unos pocos cientos de euros, son particularmente populares entre los jóvenes, un grupo demográfico cada vez más afectado por el sobreendeudamiento. El gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, calificó incluso el miércoles estos tipos de préstamos de “droga blanda” y abogó por una mejor regulación.
