Las vieiras son un alimento muy bajo en lípidos y una excelente fuente de proteínas magras, lo que las convierte en una opción saludable para las celebraciones de fin de año. Sin embargo, es importante evitar cubrirlas con salsas pesadas como la beurre blanc, optando por preparaciones más ligeras, como una salsa de naranja sin grasa.
Con la llegada de las fiestas, Top Santé comparte una guía de 60 Millions de consommateurs para ayudar a los consumidores a elegir las mejores vieiras. La recomendación principal es priorizar aquellas procedentes de las costas de Normandía y Bretaña, y evitar las que han sido tratadas con agua para aumentar su peso.
«La auténtica vieira se pesca en las costas de Normandía y Bretaña»
Según 60 Millions de consommateurs, “la auténtica vieira (Pecten maximus) se pesca principalmente en las costas de Normandía y Bretaña. No obstante, en los mercados se ofrecen bajo el mismo nombre otras variedades de vieiras (Placopecten, Argopecten, Chlamys) procedentes de diversas partes del mundo. El único criterio fiable es el embalaje, que debe indicar el nombre científico de la especie y el país de origen”.
«Tres de cada doce vieiras congeladas podrían estar hinchadas con agua»
Otro aspecto importante a considerar es el inflado con agua, una práctica prohibida en Francia pero aún presente en el mercado. “Nuestros análisis de 2019 revelaron que tres de cada doce referencias de vieiras congeladas estaban tratadas con agua, lo que las hacía ilegales. Es preferible comprarlas frescas y lo antes posible, antes de que suban de precio”, advierte la asociación de consumidores.
Una vez lavadas, se recomienda congelarlas extendidas sobre papel de hornear, separadas unas de otras.
Es fundamental tener en cuenta que las vieiras requieren una cocción precisa. Si se cocinan durante demasiado tiempo, pueden volverse gomosas. La mejor manera de prepararlas es en una sartén muy caliente, cocinándolas durante un minuto por cada lado.
¿Una alternativa económica?
Una opción más asequible es utilizar dados de vieira para preparar un ceviche, que se puede servir sobre un velouté de berro con un huevo pochado, tal como sugiere el chef Grégory Coutanceau.
