Preocupación por vacío legal que permite a arrendadores operar pensiones ilegales en Auckland
Auckland enfrenta un creciente problema con arrendadores que explotan un vacío legal para operar pensiones no reguladas, según una investigación del Consejo de Auckland. Durante el año pasado, la entidad inspeccionó 38 alojamientos ilegales, de los cuales solo nueve cumplieron con modificar sus acuerdos de arrendamiento para ajustarse a la normativa.

Uno de los casos más llamativos involucra un complejo de 24 habitaciones en la zona norte de Auckland, compuesto por cuatro viviendas diseñadas originalmente como hogares familiares de cinco dormitorios. El propietario, sin embargo, las adaptó para alquilar cada habitación por separado, incluso utilizando una sala de juegos como espacio adicional para dormir. Los inquilinos compartían áreas comunes como la cocina y el salón, mientras que cada habitación estaba numerada y contaba con baño propio.
Riesgos para la seguridad de los inquilinos
Milton Cassidy, residente de la zona, alertó al Consejo de Auckland sobre la situación el año pasado. Su principal preocupación era la seguridad de los residentes, especialmente en materia de prevención de incendios. «Si no se clasifica como pensión, no están obligados a cumplir con medidas como planes de evacuación de emergencia o sistemas de rociadores», explicó Cassidy.
Documentos del Consejo revelaron que en estas propiedades solo se habían instalado detectores de humo domésticos, una medida insuficiente para alojamientos colectivos. Las pensiones legales en Nueva Zelanda deben cumplir con requisitos más estrictos, como salidas de emergencia y sistemas de alarma contra incendios.
Adrian Wilson, gerente de cumplimiento del Consejo de Auckland, confirmó que las viviendas inspeccionadas estaban autorizadas como hogares familiares de cinco habitaciones, pero el propietario las operaba como pensiones. «Cada dirección tenía 12 espacios para dormir y hasta ocho inquilinos», detalló Wilson. Las cuatro viviendas se encontraban en dos direcciones distintas, todas bajo el mismo esquema de arrendamiento individual por habitación.
¿Qué define una pensión en Nueva Zelanda?
Según Tenancy Services, una pensión se caracteriza por:
- Cada inquilino tiene un acuerdo individual con el arrendador para alquilar una habitación o espacio en una habitación compartida.
- Los inquilinos comparten instalaciones comunes, como cocinas y baños.
- El alojamiento debe tener al menos seis inquilinos al mismo tiempo.
- La duración del arrendamiento debe ser de al menos 28 días.
Esta definición contrasta con un arrendamiento estándar, donde uno o más inquilinos firman un contrato para alquilar toda la propiedad. Las pensiones legales están sujetas a regulaciones más estrictas en materia de seguridad, mantenimiento y derechos de los inquilinos.
Implicaciones económicas y legales
El vacío legal que permite operar estas pensiones ilegales plantea desafíos tanto para las autoridades como para el mercado inmobiliario. Por un lado, los arrendadores evitan costos asociados a cumplir con normativas de seguridad y habitabilidad. Por otro, los inquilinos quedan expuestos a condiciones precarias sin protección legal.
El Consejo de Auckland ha instado a revisar la legislación para cerrar este vacío, argumentando que la clasificación actual de las propiedades no refleja su uso real. Mientras tanto, los residentes como Cassidy exigen mayor supervisión: «Algo no está bien cuando una propiedad es claramente una pensión, pero las autoridades dicen que no lo es».
La situación refleja la presión en el mercado de vivienda de Auckland, donde la demanda de alojamiento asequible ha llevado a algunos arrendadores a buscar alternativas fuera del marco legal. Sin embargo, expertos advierten que estas prácticas pueden tener consecuencias graves, desde multas hasta riesgos para la vida de los inquilinos.

