Wellington evalúa apoyo financiero a negocios afectados por el desastre en Moa Point
El Concejo Municipal de Wellington está considerando implementar un fondo de emergencia para asistir a las empresas locales que han sufrido pérdidas económicas debido al colapso de la planta de tratamiento de aguas residuales de Moa Point, ocurrido el pasado 4 de febrero. Desde entonces, millones de litros de aguas sin tratar se han vertido al mar, afectando gravemente a negocios dependientes del turismo costero y actividades acuáticas.

Según documentos del concejo, el grupo empresarial Destination KRL estimó que alrededor de 25 negocios en la zona perdieron en conjunto unos 120.000 dólares neozelandeses por semana durante el mes de febrero. Aunque no se ha anunciado una fecha para la reparación definitiva de la planta, las autoridades evalúan medidas de alivio inmediato.
Impacto en el sector turístico y gastronómico
Maria Boyle, copropietaria del café The Botanist, ubicado en Lyall Bay, señaló que su negocio ha registrado una caída en los ingresos de entre el 30% y el 50% desde el inicio de la crisis. «Normalmente, tendríamos al menos un par de meses de buena temporada para sostenernos, pero el cierre de las playas cortó abruptamente nuestro flujo de clientes», explicó. Boyle añadió que han tenido que reducir horarios y reubicar a parte del personal en otros locales para evitar despidos.
El concejo propone otorgar subvenciones únicas de hasta 35.000 dólares neozelandeses por empresa, con un fondo total máximo de 150.000 dólares. Para acceder a estos recursos, los negocios deberán cumplir con varios requisitos: estar ubicados en una «zona de alto impacto» o depender directamente de actividades oceánicas, demostrar una pérdida de ingresos de al menos el 50%, ser propiedad de residentes en Wellington, tener menos de 20 empleados y haber estado en operación durante al menos un año.
Reacciones y perspectivas
Aunque algunos empresarios han recibido con alivio la propuesta, otros advierten que las medidas podrían ser insuficientes si la planta no se repara antes del verano. «Es desgarrador ver que el vertido continúa, y si no se soluciona pronto, muchos negocios no podrán sobrevivir», comentó un afectado que prefirió no ser identificado.
El concejo tomará una decisión sobre el fondo de apoyo en los próximos días, mientras el sector empresarial local sigue presionando por soluciones a largo plazo.

