• Deportes
  • Entretenimiento
  • Mundo
  • Negocio
  • Noticias
  • Salud
  • Tecnología
Notiulti
Noticias Ultimas
Inicio » Cytokines
Tag:

Cytokines

Salud

Cómo el sistema inmune influye en el Alzheimer y el Parkinson

by Editora de Salud abril 17, 2026
written by Editora de Salud

Un amplio estudio publicado recientemente revela cómo el sistema inmunológico del cerebro puede tanto combatir como contribuir al desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, el Parkinson y trastornos relacionados. La investigación destaca que el momento, el tipo de célula involucrada y el contexto específico de la enfermedad son factores cruciales que podrían determinar el éxito de futuras terapias inmunomoduladoras.

abril 17, 2026 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
Salud

Xuebijing reduce la inflamación y ferroptosis en lesión pulmonar aguda

by Editora de Salud abril 8, 2026
written by Editora de Salud

La inyección de Xuebijing ha demostrado reducir la inflamación y la ferroptosis en casos de lesión pulmonar aguda, según información reciente.

Este tratamiento, basado en la medicina tradicional china (TCM), fue aprobado por la Administración Nacional de Productos Médicos de China en el año 2004.

Protección de la barrera pulmonar y efectos contra la sepsis

Investigaciones indican que el Xuebijing protege la barrera pulmonar en situaciones de lesión pulmonar aguda, ayudando a detener la espiral inflamatoria.

Específicamente, se ha determinado que la inyección de Xuebijing alivia la lesión pulmonar aguda inducida por sepsis. Este proceso se logra mediante la inhibición de la inflamación y la apoptosis celular a través de la vía Hippo.

abril 8, 2026 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
Salud

Ejercicio reduce ‘quimiocerebro’ y fatiga en pacientes con cáncer

by Editora de Salud marzo 17, 2026
written by Editora de Salud

Un plan de ejercicios sencillo en casa ayudó a los pacientes a mantenerse activos durante la quimioterapia, reduciendo la fatiga mental y mostrando potencial para aliviar el “chemo brain” (niebla mental por quimioterapia), especialmente en aquellos que reciben ciclos de tratamiento más cortos.

Estudio: Effects of Exercise on Cognitive Impairment in Patients Receiving Chemotherapy: A Multicenter Phase III Randomized Controlled Trial. Crédito de la imagen: NDAB Creativity/Shutterstock.com 

El deterioro cognitivo relacionado con el cáncer ocurre en hasta el 75% de los pacientes, a menudo con fatiga mental. Esto reduce significativamente la independencia y la calidad de vida. Un estudio publicado en el Journal of the National Comprehensive Cancer Network encontró que el programa de ejercicios EXCAP podría reducir la fatiga mental general y disminuir el deterioro cognitivo autoinformado, particularmente en pacientes que reciben quimioterapia cada dos semanas.

“Chemo brain” y fatiga

El deterioro cognitivo relacionado con el cáncer (DCRC) puede comenzar durante el tratamiento del cáncer o después de él, en cualquier momento durante los diez años siguientes. Las personas afectadas presentan síntomas como falta de atención y memoria verbal, función ejecutiva reducida y procesamiento mental más lento. La fatiga mental a menudo ocurre al mismo tiempo. Estos problemas dificultan las actividades de la vida diaria (AVD), como la administración de medicamentos, la gestión del dinero, las compras, los viajes, las tareas domésticas y la conducción.

La quimioterapia inhibe las respuestas fisiológicas antiinflamatorias, lo que permite que el estado proinflamatorio predomine. Esto puede alterar la función inmunológica normal, lo que lleva a inmunodeficiencia.

El ejercicio puede ayudar a regular las respuestas proinflamatorias que predominan en los pacientes en quimioterapia. Durante el ejercicio, inicialmente se liberan citocinas proinflamatorias como IFN-γ e IL-1β. Esto es seguido por la autorregulación a través de la liberación de moléculas de señalización antiinflamatorias, como IL-10.

El ejercicio también provoca la liberación de IL-6 de las células musculares esqueléticas. Aunque comúnmente se considera una potente señal química proinflamatoria, la IL-6 asociada al ejercicio actúa como una miocina, una molécula de señalización antiinflamatoria de las células musculares.

Trabajos anteriores de estos autores demostraron que la intervención EXCAP (Ejercicio para Pacientes con Cáncer) se asoció con una mayor inmunocompetencia. Los cambios bioquímicos observados con EXCAP sugieren que acompañan a un mejor equilibrio entre inflamación y antiinflamación. El estudio actual busca ampliar este trabajo a través de un ensayo clínico aleatorizado (ECA).

Plan de caminata y resistencia de seis semanas

Los investigadores llevaron a cabo un ECA multicéntrico a nivel nacional de fase III y examinaron la eficacia de una estrategia de ejercicio progresiva adaptada para su uso en el hogar en pacientes con DCRC y fatiga mental. También evaluaron las asociaciones entre el ejercicio, el DCRC y la inflamación en pacientes con cáncer en quimioterapia.

EXCAP es una intervención domiciliaria de seis semanas que incluye caminata y ejercicios con bandas de resistencia. Fue diseñado por el primer autor en colaboración con profesionales del ejercicio certificados del Centro Médico de la Universidad de Rochester. A cada participante se le presentó un plan de ejercicios individualizado por personal capacitado el primer día de quimioterapia.

El estudio incluyó a 687 pacientes aleatorizados para recibir EXCAP o atención habitual. Se evaluó su intensidad de ejercicio y adherencia a EXCAP, utilizando un diario de ejercicios diario, un podómetro y una escala de ejercicios de resistencia.

Los investigadores evaluaron el DCRC y la fatiga mental antes y después de la intervención. También se midieron y analizaron los niveles séricos de cinco citocinas pro y antiinflamatorias seleccionadas, el receptor de citocinas sTNFR1 y el patrón general de respuesta inflamatoria. Además, los participantes registraron sus pensamientos sobre el ejercicio y el estudio.

EXCAP mantiene la actividad por encima de los umbrales críticos de mortalidad

Las tasas de abandono fueron comparables en los grupos EXCAP y atención habitual. Los participantes de EXCAP mantuvieron un promedio de aproximadamente 4351 pasos (aproximadamente tres kilómetros) por día después de seis semanas. En contraste, el grupo de atención habitual redujo los pasos diarios en un 53% (más de un kilómetro y medio) con respecto al valor preintervención de 4076 pasos por día.

Comparando los dos grupos, el grupo EXCAP finalmente caminó casi 2000 pasos más cada día que el grupo de atención habitual, que tuvo un promedio de

También realizaron ejercicios con bandas de resistencia tres veces por semana durante unos 25 minutos por sesión a intensidad moderada. En el grupo de atención habitual, el ejercicio fue mínimo, con un máximo de tres sesiones durante el período de estudio de seis semanas.

Deterioro cognitivo y fatiga mental

En general, todos los participantes mostraron un deterioro cognitivo y un empeoramiento de la fatiga mental durante la quimioterapia. Sin embargo, en aquellos que recibían quimioterapia cada dos semanas, la gravedad fue significativamente menor en el grupo EXCAP que en el grupo de atención habitual. De manera similar, no se observó un aumento de la fatiga mental en el grupo EXCAP con quimioterapia cada dos semanas, a diferencia del grupo de atención habitual.

Estas diferencias fueron evidentes en las pruebas postintervención. En contraste, no se observaron diferencias significativas entre los grupos en pacientes que recibían cursos de quimioterapia más largos, y no se observó una mejora general significativa en las puntuaciones cognitivas totales en toda la población del estudio. Los autores especulan que esto puede deberse a que estos pacientes están más enfermos o tienen otras toxicidades por fármacos que causan resistencia a las diferencias mediadas por EXCAP.

Alternativamente, los pacientes podrían necesitar un ejercicio más intensivo o prolongado para que tenga un impacto en el DCRC, o tener predisposiciones genéticas que reduzcan las respuestas cardiometabólicas al ejercicio.

Inflamación, DCRC y ejercicio

Los investigadores encontraron que un mayor ejercicio se asoció con puntuaciones más altas en FACT-Cog, lo que indica una menor alteración cognitiva, y que un patrón inflamatorio más saludable también se asoció con una mejor función cognitiva, aunque estas relaciones fueron asociativas.

Casi todos los participantes de EXCAP dijeron que disfrutaron más del ejercicio después del estudio y recomendarían el programa a otros pacientes en quimioterapia para reducir el DCRC.

Fortalezas y limitaciones

Este estudio tiene varias limitaciones, incluida la ausencia de un placebo conductual y la falta de evaluaciones objetivas del deterioro cognitivo relacionado con el cáncer y la fatiga mental. La intervención de ejercicio también puede haberse restringido a un rango relativamente estrecho, mientras que la muestra, compuesta principalmente por mujeres blancas con cáncer de mama, limita la generalización de los hallazgos. Además, se necesita más investigación para identificar las firmas inflamatorias específicas que subyacen al DCRC y la fatiga mental.

El ejercicio en casa ofrece apoyo práctico durante la quimioterapia

Los programas de ejercicio individualizados podrían ayudar potencialmente a los pacientes en quimioterapia a mantener sus niveles de caminata y ejercicio con bandas de resistencia previos a la quimioterapia. Esto se asocia con una reducción de la fatiga mental y puede ayudar a disminuir el DCRC, particularmente en pacientes que reciben quimioterapia cada dos semanas. Además, ayudan a los pacientes a mantener su recuento diario de pasos por encima de los umbrales asociados previamente con una mayor mortalidad por todas las causas.

Esto confirma la capacidad del ejercicio para ayudar a mitigar el DCRC en ciertas condiciones de tratamiento, como lo informaron anteriormente estos autores, y agrega la observación de que también ayuda a prevenir el empeoramiento de la fatiga mental durante la quimioterapia. Es importante destacar que la intervención fue implementada por personal de oncología comunitario que fue capacitado para administrar EXCAP y hacer un seguimiento de la adherencia.

Download your PDF copy by clicking here.

marzo 17, 2026 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
Salud

Zinc y el corazón: escudo contra la inflamación cardíaca

by Editora de Salud marzo 2, 2026
written by Editora de Salud

Una nueva investigación sugiere que el zinc hace mucho más que apoyar la inmunidad, revelando intrincados interruptores moleculares que podrían influir en la forma en que el corazón responde a las lesiones inflamatorias.

En una reciente revisión publicada en la revista Metallomics, investigadores sintetizaron una amplia gama de literatura mecanicista y clínica que investiga el papel del zinc (Zn) en la modulación de la inflamación cardíaca. La revisión recopiló estudios sobre los efectos bioquímicos, terapéuticos e inmunológicos del Zn. Concluyó que la deficiencia de Zn es un factor de riesgo potencialmente significativo y modificable para las enfermedades cardíacas inflamatorias (ECI), como la miocarditis y la pericarditis, basándose en gran medida en evidencia mecanicista, observacional y preclínica en lugar de ensayos clínicos aleatorios definitivos.

Se descubrió que el Zn actúa principalmente como un cofactor antioxidante y una molécula de señalización, con evidencia que sugiere que podría ayudar a modular la señalización de citocinas inflamatorias y las vías de estrés oxidativo implicadas en el daño del tejido cardíaco. La revisión plantea que la suplementación con Zn representa una estrategia prometedora y accesible para fortalecer la resiliencia cardiovascular futura, al tiempo que enfatiza que gran parte de la evidencia de respaldo sigue siendo preclínica o mecanicista y que los ensayos clínicos aleatorios en pacientes con miocarditis o pericarditis son actualmente limitados.

El zinc (Zn) es un elemento traza esencial que se encuentra en el cuerpo humano en cantidades mínimas. A pesar de su limitada cantidad fisiológica (~2 g), el metal ahora se conoce como indispensable para la regulación inmunitaria, la cicatrización de heridas y la síntesis de ADN.

En los últimos años, se ha prestado atención clínica y de investigación continua a las afecciones cardíacas inflamatorias, en particular la miocarditis y la pericarditis. Estas afecciones se han asociado en algunos casos con la muerte súbita cardíaca en adultos jóvenes y atletas, y con frecuencia se han observado que son desencadenadas por infecciones virales (incluido el SARS-CoV-2) o respuestas autoinmunes.

Las investigaciones mecanicistas sugieren que estos resultados están impulsados por respuestas autoinmunes, que resultan en la liberación de concentraciones sustanciales de citocinas proinflamatorias que dañan el tejido que se suponía que debían proteger.

Las intervenciones actuales contra las afecciones cardíacas inflamatorias a menudo se centran en el manejo de los síntomas o la inmunosupresión generalizada. Desafortunadamente, estos tratamientos rara vez abordan los déficits nutricionales y bioquímicos subyacentes que pueden contribuir a las respuestas inflamatorias desreguladas, aunque la inflamación cardíaca es multifactorial y no se puede atribuir únicamente al estado del zinc.

La revisión sintetiza la literatura preclínica y clínica reciente sobre la deficiencia de Zn y su asociación con afecciones cardíacas inflamatorias adversas para determinar si la suplementación con Zn puede servir como una intervención accesible y segura contra estas afecciones cardiovasculares potencialmente letales. La revisión se centró principalmente en dilucidar el «Interruptor de Zinc Redox», un mecanismo biológico descubierto relativamente recientemente en el que el zinc se libera de las proteínas durante el estrés, actuando como una señal que modula posteriormente las vías inflamatorias clave (por ejemplo, el Factor Nuclear kappa B [NF-κB]).

Además, la revisión resumió la evidencia mecanicista, in vitro y de modelos animales que vinculan la homeostasis del Zn con la isquemia (restricción del flujo sanguíneo) y la lesión por reperfusión (restauración del flujo sanguíneo), y señaló que la evaluación directa de la pérdida de Zn cardíaco en humanos sigue siendo técnicamente desafiante y que las concentraciones de zinc plasmático circulante pueden no reflejar de manera confiable el estado de zinc cardíaco intracelular.

Finalmente, la revisión evaluó el potencial terapéutico presente y futuro del Zn centrándose en los ionóforos de Zn (moléculas que facilitan el transporte de Zn a las células) y examinando el impacto del Zn en la replicación viral, particularmente en estudios realizados durante la era de COVID-19.

La revisión atribuyó la función protectora del Zn a tres funciones biológicas distintas pero fisiológicamente interconectadas. Primero, se descubrió que el Zn actúa como un «freno» molecular sobre la inflamación al inhibir el NF-κB, un complejo proteico que se ha demostrado previamente que controla la transcripción del ADN y la supervivencia celular. La revisión encontró que, en condiciones fisiológicas «normales», el NF-κB está inactivo. Sin embargo, durante una infección, desencadena la liberación de citocinas inflamatorias, como la interleucina-6 (IL-6) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α).

Específicamente, se demostró que el Zn induce y promueve la expresión de A20. A20 es un regulador proteico negativo que se encontró que detiene eficazmente la vía de señalización de NF-κB. Por ejemplo, en estudios que utilizaron líneas celulares HL-60, la suplementación con Zn mejoró significativamente la actividad de A20, amortiguando así la respuesta inflamatoria.

En segundo lugar, el Zn demostró una potente actividad antioxidante, lo que lo convierte en una intervención terapéutica ideal para el corazón, dada su alta susceptibilidad al estrés oxidativo de las especies reactivas de oxígeno (ROS). El zinc es un cofactor esencial conocido para la enzima superóxido dismutasa (Cu/Zn-SOD), que se ha encontrado que es una especie neutralizante eficaz en la inactivación de radicales superóxido tóxicos.

Además, la revisión cita una creciente cantidad de datos que muestran que el Zn inhibe tanto la NADPH oxidasa, una enzima implicada en la generación de ROS, como aumenta la síntesis de glutatión, un potente antioxidante.

Finalmente, la revisión destaca la investigación preclínica (modelos animales de isquemia cardíaca), que encontró que el estrés oxidativo provoca que las proteínas liberen su Zn unido, un proceso ahora denominado «Interruptor de Zinc Redox». Se observó que el zinc liberado funciona como un mensajero secundario, activando vías de señalización protectoras como PKC y MAPK para preservar el tejido cardíaco. Sin embargo, este mecanismo de seguridad falló en condiciones de deficiencia de zinc, donde estas proteínas de señalización se degradan, lo que lleva a la muerte celular y al remodelado cardíaco.

La revisión actual plantea que mantener niveles óptimos de zinc (a través de la dieta o la suplementación) puede ofrecer beneficios profilácticos o terapéuticos complementarios para la miocarditis y la pericarditis. Sin embargo, destaca que los biomarcadores de Zn basados en sangre actuales carecen de sensibilidad, a menudo no detectan deficiencias celulares marginales.

Los autores sugieren que las estrategias clínicas futuras pueden necesitar utilizar ionóforos de Zn, como la quercetina, para garantizar que el mineral penetre en el tejido cardíaco donde más se necesita. Concluye que la práctica médica puede necesitar reconsiderar el Zn no solo como un suplemento general de apoyo inmunológico, sino como un complemento potencialmente dirigido en estrategias destinadas a aumentar la resiliencia cardiovascular, en espera de una mayor validación traslacional y clínica, al tiempo que reconoce que tanto la deficiencia de zinc como la suplementación excesiva pueden alterar la homeostasis fisiológica y requieren una cuidadosa consideración clínica.

marzo 2, 2026 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
Salud

Inflamación y Cáncer: Nuevas Terapias y Biomarcadores

by Editora de Salud febrero 16, 2026
written by Editora de Salud

La inflamación crónica es un factor que puede tanto promover como suprimir el cáncer, dependiendo del contexto. Elementos clave como NF-κB, IL-6, STAT3, TAMs, MDSCs y Tregs orquestan un microambiente tumoral permisivo. La inmunoterapia, en particular los inhibidores de puntos de control inmunitario, ha revolucionado el tratamiento, aunque las respuestas siguen siendo heterogéneas. Esta revisión examina los mecanismos del cáncer impulsado por la inflamación, los esfuerzos traslacionales dirigidos a las vías inflamatorias y las estrategias clínicas que integran la inmunoterapia con agentes y biomarcadores antiinflamatorios. Las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, la modulación del microbioma, la ómica unicelular y la edición genética, prometen refinar la terapia de precisión y superar la resistencia.

Introducción

Desde la observación de Virchow en el siglo XIX, la inflamación ha sido validada como una característica distintiva del cáncer. Hasta el 20% de los cánceres están relacionados con infecciones crónicas, autoinmunidad o exposiciones ambientales. La inflamación impulsa todas las etapas de la tumorigénesis y modula la respuesta terapéutica. Esta revisión sintetiza los avances mecanicistas, traslacionales y clínicos en el eje cáncer-inflamación.

Conocimientos mecanicistas

Vías de señalización: NF-κB y STAT3 promueven la supervivencia, la angiogénesis y la inmunosupresión. COX-2/PGE2 impulsa la proliferación y el reclutamiento de MDSC.

Células inmunitarias: Los TAMs (polarizados hacia M2), MDSCs, Tregs y neutrófilos N2 suprimen la inmunidad antitumoral. Los análisis unicelulares revelan heterogeneidad y objetivos terapéuticos.

Vías adicionales: El inflamasoma NLRP3 y las modificaciones epigenéticas perpetúan los ciclos inflamatorios.

Ejemplos específicos del cáncer:

  • CRC: La disbiosis, la activación de NF-κB/STAT3 y NLRP3 se correlacionan con un mal pronóstico.

  • Cáncer de pulmón: El tabaco/la contaminación del aire desencadenan COX-2/PGE2 e IL-6/STAT3; las mutaciones KRAS amplifican la inmunosupresión.

  • Cáncer de mama: La inflamación asociada a la obesidad impulsa la acumulación de MDSC/Treg; la PCR predice la respuesta neoadyuvante.

Inmunoterapia e inflamación

Inhibidores de puntos de control: Los anti-PD-1/PD-L1/CTLA-4 producen tasas de respuesta del 20-40%; los niveles elevados de IL-6 predicen resistencia. La inhibición de LAG-3 (relatlimab) fue aprobada en 2024.

CAR-T: Efectivo en neoplasias hematológicas; los tumores sólidos están limitados por el TME. Las células CAR-T editadas con CRISPR muestran una mejor persistencia en el TME inflamatorio.

Vacunas y virus oncolíticos: Las vacunas de neoantígenos personalizados y el talimogene laherparepvec están bajo investigación; se está explorando la combinación con agentes antiinflamatorios.

TILs: Eficacia en melanoma; mejora con CRISPR en desarrollo.

Terapias emergentes: Los BiTEs y los ADC se dirigen a marcadores inflamatorios para una administración precisa.

Avances traslacionales

Reposicionamiento de fármacos: La aspirina reduce el riesgo de CRC/metástasis; los inhibidores de COX-2 en FAP; las estatinas están bajo investigación.

Dirigirse a las citocinas: Tocilizumab (anti-IL-6R), siltuximab (anti-IL-6) e infliximab (anti-TNF) en ensayos; los estudios de 2025 combinan el bloqueo de IL-6 con ICIs en el cáncer de páncreas.

Inhibición de NF-κB/STAT3: Bortezomib (inhibidor del proteasoma) suprime NF-κB; los nuevos inhibidores de STAT3 reducen los MDSC preclínicamente.

Modelos preclínicos: Ratones humanizados; multi-ómica; los estudios unicelulares de 2024 revelan nichos inflamatorios espaciales.

Nanomedicina: Nanopartículas lipídicas reprograman los TAMs al fenotipo M1 en modelos de cáncer de mama.

Estrategias clínicas y biomarcadores

Biomarcadores inflamatorios: La PCR, la IL-6, la NLR y el PIV (valor pan-inmune-inflamación) predicen el pronóstico y la respuesta a los ICIs.

Biomarcadores predictivos: PD-L1 IHC, TMB, MSI; firmas emergentes de ctDNA y microbioma.

Enfoques combinados: ICIs + aspirina, inhibidores de VEGF, quimioterapia o radiación; los ensayos de CRC de 2024 combinan ICIs con moduladores del microbioma.

Manejo de irAE: Corticosteroides, inhibidores de TNF; sCD25 predice el riesgo.

Medicina personalizada: Modelos multiómicos impulsados por IA para la estratificación de pacientes y el ajuste del tratamiento en tiempo real.

Perspectivas futuras

Microbioma: Bifidobacterium y Akkermansia se correlacionan con la respuesta a los ICIs; FMT y la edición basada en CRISPR están bajo investigación.

IA y aprendizaje automático: Predicción del pronóstico y la resistencia a CAR-T; el modelo de Stanford de 2024 integra datos de imagen y texto.

Edición genética: Edición CRISPR-Cas9 de genes de agotamiento en células CAR-T; edición de ARN para la modulación reversible.

Ómica unicelular y espacial: Identificación de grupos de MDSC y mecanismos de resistencia; integración con IA para el mapeo dinámico del TME.

Nanotecnología y biopsias líquidas: Monitoreo de la sonda nanoprobe del TME; firmas inflamatorias basadas en ctDNA para la predicción no invasiva de la respuesta.

Oportunidades emergentes: Cargas útiles antiinflamatorias administradas por ADC; terapia combinada racional dirigida a vías paralelas (NF-κB + STAT3); farmacogenómica germinal para el tratamiento antiinflamatorio personalizado.

Conclusiones

La inflamación crónica impulsa la tumorigénesis, la evasión inmunitaria y la resistencia a la terapia. La integración de estrategias dirigidas a la inflamación con inmunoterapia y enfoques guiados por biomarcadores ofrece un camino hacia la atención del cáncer personalizada. Los avances en la modulación del microbioma, la IA, la edición genética y las tecnologías unicelulares posicionan al campo para un progreso transformador.

El estudio fue publicado recientemente en la Journal of Exploratory Research in Pharmacology.

Fuente:

Referencia del diario:

Yang, W. (2025). Cancer and Inflammation: Immunologic Interplay, Translational Advances, and Clinical Strategies. Journal of Exploratory Research in Pharmacology. DOI: 10.14218/jerp.2025.00045. https://www.xiahepublishing.com/2572-5505/JERP-2025-00045

febrero 16, 2026 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
Salud

Opción 1 (más directa):

Miocarditis tras vacuna COVID-19: Descubren mecanismo y posible solución

Opción 2 (más informativa):

Vacunas COVID-19 y miocarditis: Estudio revela causa y tratamiento potencial

Opción 3 (centrada en la investigación):

Investigación Stanford: Causa de la miocarditis por vacuna COVID-19 y genisteína como solución

Opción 4 (breve y concisa):

Vacuna COVID-19: Descubren causa de la miocarditis y posible tratamiento

by Editora de Salud diciembre 10, 2025
written by Editora de Salud

Investigadores de la Facultad de Medicina de Stanford han descubierto el proceso biológico por el cual las vacunas de ARNm contra el COVID-19 pueden causar daño cardíaco en algunos hombres jóvenes y adolescentes, y han demostrado una posible vía para reducir esta probabilidad.

Utilizando tecnologías de laboratorio avanzadas, junto con datos publicados de individuos vacunados, los investigadores identificaron una secuencia de dos pasos en la que estas vacunas activan un cierto tipo de célula inmunitaria, lo que a su vez estimula a otra célula inmunitaria. La actividad inflamatoria resultante daña directamente las células musculares del corazón, al tiempo que desencadena más daño inflamatorio.

Según el Dr. Joseph Wu, director del Instituto Cardiovascular de Stanford, las vacunas de ARNm contra el COVID-19, que se han administrado miles de millones de veces, han sido objeto de un intenso escrutinio en cuanto a su seguridad y se ha demostrado que son extremadamente seguras.

Las vacunas de ARNm han hecho un trabajo tremendo para mitigar la pandemia de COVID. Sin estas vacunas, más personas se habrían enfermado, más personas habrían tenido efectos graves y más personas habrían muerto.

Joseph Wu, MD, PhD, el Simon H. Stertzer, MD, Profesor y profesor de medicina y de radiología.

Las vacunas de ARNm se consideran un avance porque se pueden producir lo suficientemente rápido como para mantenerse al día con los cambios repentinos en las cepas microbianas y se pueden adaptar rápidamente para combatir tipos muy diferentes de patógenos. Sin embargo, como con todas las vacunas, no todos los que reciben la inyección experimentan una reacción puramente benigna.

Un riesgo raro pero real de las vacunas basadas en ARNm contra el COVID-19 es la miocarditis, o inflamación del tejido cardíaco. Los síntomas (dolor en el pecho, dificultad para respirar, fiebre y palpitaciones) aparecen en ausencia de cualquier infección viral y se presentan rápidamente: dentro de uno a tres días después de la inyección. La mayoría de los afectados tienen niveles altos de una sustancia llamada troponina cardíaca, un indicador clínico bien establecido del daño muscular cardíaco. (La troponina cardíaca se encuentra normalmente exclusivamente en el músculo cardíaco. Cuando se encuentra en la sangre, indica daño a las células musculares del corazón).

La miocarditis asociada a la vacuna ocurre en aproximadamente uno de cada 140.000 vacunados después de una primera dosis y aumenta a uno de cada 32.000 después de una segunda dosis. Por razones que no están claras, la incidencia alcanza su punto máximo entre los vacunados varones de 30 años o menos, en uno de cada 16.750 vacunados.

Afortunadamente, en la mayoría de los casos, la evolución es favorable, según Wu, con la función cardíaca completa conservada o restaurada. La recuperación suele ser rápida.

«No es un ataque al corazón en el sentido tradicional», dijo. «No hay bloqueo de los vasos sanguíneos como en la mayoría de los ataques cardíacos comunes. Cuando los síntomas son leves y la inflamación no ha causado daños estructurales al corazón, simplemente observamos a estos pacientes para asegurarnos de que se recuperen».

Sin embargo, Wu señaló que si la inflamación es grave, la lesión cardíaca resultante puede ser muy debilitante, lo que lleva a hospitalizaciones, ingresos en la UCI para pacientes gravemente enfermos y muertes, aunque raramente.

«Pero el COVID es peor», añadió. Un caso de COVID-19 tiene 10 veces más probabilidades de inducir miocarditis que la vacunación con una vacuna basada en ARNm contra el COVID-19, según Wu. Esto, además de todos los demás problemas que causa.

Wu comparte la autoría principal de un estudio que describe los hallazgos de su equipo, que se publicará el 10 de diciembre en Science Translational Medicine, con el ex becario postdoctoral de la Facultad de Medicina de Stanford, Masataka Nishiga, MD, PhD, ahora profesor asistente en la Universidad Estatal de Ohio. El autor principal del estudio es el actual becario postdoctoral Xu Cao, PhD.

«Los científicos médicos son muy conscientes de que el propio COVID puede causar miocarditis», dijo Wu. «En menor medida, también pueden hacerlo las vacunas de ARNm. La pregunta es, ¿por qué?».

Se identifican sospechosos

Para averiguarlo, él y sus colegas analizaron primero datos de extracciones de sangre de individuos vacunados contra el COVID-19, algunos de los cuales desarrollaron miocarditis. Al comparar a los que sí la desarrollaron con los que no, notaron niveles altos de un par de proteínas en la sangre de los vacunados que terminaron con miocarditis.

«Surgieron dos proteínas, llamadas CXCL10 e IFN-gamma. Creemos que estas dos son los principales impulsores de la miocarditis», dijo Wu. Operan como un equipo.

CXCL10 e IFN-gamma pertenecen a una clase de proteínas llamadas citoquinas: sustancias de señalización que las células inmunitarias secretan para mantener conversaciones químicas entre sí.

Con la esperanza de escuchar estas comunicaciones, los científicos generaron células inmunitarias humanas llamadas macrófagos (feroces células de primera respuesta del sistema inmunitario) en un plato de laboratorio y las incubaron con vacunas de ARNm.

Los macrófagos respondieron bombeando varias citoquinas, pero, lo más notable, cantidades pronunciadas de CXCL10. También imitaron de otra manera generalmente las respuestas de los macrófagos reportadas en humanos, como se demostró por la comparación con datos publicados de individuos vacunados.

Cuando los científicos agregaron más tarde al plato otro tipo de célula inmunitaria (células T, centinelas errantes que pueden reconocer y montar ataques inmunitarios contra patógenos específicos, pero también pueden incitar a una excitación general del sistema inmunitario), o incluso cuando simplemente sumergieron las células T en la solución en la que los macrófagos administrados con la vacuna se habían bañado, vieron un marcado aumento en la producción de IFN-gamma por parte de las células T. Pero las células T incubadas con la vacuna de ARNm en ausencia de macrófagos o su agua de baño produjeron solo cantidades estándar de IFN-gamma. Estos resultados demostraron que los macrófagos son la principal fuente de CXCL10 y que las células T son la principal fuente de IFN-gamma en respuesta a la vacunación con ARNm.

Trabajo en equipo

Pero, ¿contribuyeron las dos citoquinas, juntas, directamente a la lesión cardíaca? Los investigadores vacunaron ratones jóvenes y luego encontraron niveles elevados de troponina cardíaca, el marcador clínico ampliamente utilizado del daño muscular cardíaco.

Los investigadores también notaron la infiltración de macrófagos y otro tipo de célula inmunitaria de primera línea, los neutrófilos (respondedores de primera línea de corta duración que viven para morir en una gloriosa batalla, típicamente con bacterias u hongos y son el principal componente del pus) en el tejido cardíaco de los ratones. Esto también ocurre en pacientes con miocarditis post-vacunación.

Esta infiltración de macrófagos y neutrófilos en el corazón (lo que tiene un costo, ya que estas células inmunitarias guerreras que primero disparan y luego preguntan a menudo descargan fuego amigo, causando daños colaterales a los tejidos sanos, incluido el músculo cardíaco) podría minimizarse bloqueando la actividad de CXCL10 e IFN-gamma.

También se observaron en los corazones de los ratones poblaciones aumentadas de moléculas de superficie celular que atrapan macrófagos, neutrófilos y otros tipos de glóbulos blancos, lo que hace que se adhieran a las células endoteliales, que recubren todos los vasos sanguíneos, incluidos los del corazón.

Por lo tanto, sí, CXCL10 e IFN-gamma contribuyeron directamente a la lesión cardíaca en estos ratones. Y bloquearlos preservó en gran medida la respuesta inmunitaria a la vacunación al tiempo que reducía los niveles de troponina cardíaca inducidos por la vacunación.

El laboratorio de Wu destaca en una tecnología que implica la transformación de células de la piel humana o células sanguíneas en células en blanco que luego pueden guiarse para diferenciarse en cardiomiocitos, macrófagos y células endoteliales y coalescer en estructuras esféricas que imitan las contracciones rítmicas del corazón.

Los investigadores trataron estos «esferoides cardíacos» con agua enriquecida con CXCL10 e IFN-gamma de macrófagos y células T estimulados con la vacuna, respectivamente. Observaron un aumento significativo en los marcadores de estrés cardíaco, que se recuperaron mediante inhibidores de las dos citoquinas.

La capacidad de contracción de los esferoides cardíacos, la frecuencia cardíaca y otras medidas de la función cardíaca saludable se vieron afectadas, pero nuevamente, se restauraron parcialmente mediante los inhibidores de las citoquinas.

Salvado por una soja

Wu sospechó que un suplemento dietético común podría ayudar a prevenir dicho daño. Dados los mayores índices de miocarditis entre los hombres y las propiedades antiinflamatorias conocidas del estrógeno, revisó un compuesto que había estudiado hace unos años.

En un artículo de 2022 publicado en Cell, el equipo de Wu identificó la genisteína, una sustancia levemente similar al estrógeno derivada de la soja, como poseedora de actividad antiinflamatoria y la capacidad de contrarrestar el daño inducido por la marihuana a los vasos sanguíneos y el tejido cardíaco.

«La genisteína se absorbe débilmente cuando se toma por vía oral», dijo Wu. «Nadie ha tenido una sobredosis de tofu».

Wu y sus colegas llevaron a cabo una serie de experimentos que paralelaban estrechamente los descritos anteriormente, pretratando células, esferoides cardíacos y ratones (este último mediante la administración oral de grandes cantidades) con genisteína. Esto previno gran parte de los efectos perjudiciales de las vacunas de ARNm o la combinación CXCL10/IFN-gamma en las células y el tejido cardíaco.

La genisteína utilizada por Wu y sus asociados era más pura y concentrada que el suplemento dietético que se encuentra en las tiendas de alimentos saludables.

«Es razonable creer que la respuesta inflamatoria inducida por la vacuna de ARNm puede extenderse a otros órganos», dijo Wu. «Hemos visto alguna evidencia de esto en pulmón, hígado y riñón, tanto nosotros como otros. Es posible que la genisteína también revierta estos cambios».

La señalización de citoquinas inflamatorias elevadas podría ser un efecto de clase de las vacunas de ARNm. En particular, la señalización de IFN-gamma es un mecanismo de defensa fundamental contra moléculas de ADN y ARN extrañas, incluidos los ácidos nucleicos virales, dijo Wu.

«Su cuerpo necesita estas citoquinas para defenderse de los virus. Es esencial para la respuesta inmunitaria, pero puede volverse tóxico en grandes cantidades», dijo. El IFN-gamma secretado en grandes cantidades, por elevado que sea su propósito, puede desencadenar síntomas similares a la miocarditis y la degradación de las proteínas estructurales del músculo cardíaco.

Ese riesgo probablemente se extiende más allá de las vacunas COVID-19 basadas en ARNm.

«Otras vacunas pueden causar miocarditis y problemas inflamatorios, pero los síntomas tienden a ser más difusos», dijo Wu. «Además, los riesgos de las vacunas COVID-19 basadas en ARNm han recibido un intenso escrutinio público y cobertura mediática. Si tiene dolor en el pecho por una vacuna COVID, va al hospital para que lo revisen y, si la troponina sérica es positiva, se le diagnostica miocarditis. Si tiene dolores musculares o articulares por una vacuna contra la gripe, simplemente lo ignora».

El estudio fue financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (becas R01 HL113006, R01 HL141371, R01 HL141851, R01 HL163680 y R01 HL176822) y la Fundación Gootter-Jensen.

Fuente:

Referencia del diario:

Cao, X., et al. (2025). Inhibition of CXCL10 and IFN-γ ameliorates myocarditis in preclinical models of SARS-CoV-2 mRNA vaccination. Science Translational Medicine. doi: 10.1126/scitranslmed.adq0143. https://www.science.org/doi/10.1126/scitranslmed.adq0143

diciembre 10, 2025 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
Salud

Aislamiento social por enfermedad: Descubren circuito neuronal clave

by Editora de Salud diciembre 9, 2025
written by Editora de Salud

Cuando nos sentimos enfermos, es común que perdamos el interés en interactuar socialmente. Este comportamiento, observado en muchas especies animales, parece ser una respuesta natural a la infección. Un nuevo estudio publicado el 25 de noviembre en la revista Cell, detalla los mecanismos por los cuales el sistema inmunitario y el sistema nervioso central implementan esta conducta.

Los investigadores del Instituto Picower para el Aprendizaje y la Memoria del MIT, junto con colaboradores, han demostrado que cuando la citocina del sistema inmunitario, interleucina-1 beta (IL-1β), se une al receptor IL-1R1 en las neuronas del núcleo dorsal del rafe (una región del cerebro), se activan conexiones con el septo lateral intermedio, lo que provoca una disminución del comportamiento social.

“Nuestros hallazgos muestran que el aislamiento social tras un desafío inmunitario es autoimpuesto y está impulsado por un proceso neural activo, en lugar de ser una consecuencia secundaria de los síntomas fisiológicos de la enfermedad, como la letargia”, explica la coautora principal del estudio, Gloria Choi, profesora asociada en el Departamento de Ciencias Cerebrales y Cognitivas del MIT.

El estudio reveló que, al inyectar 21 citocinas diferentes en el cerebro de ratones, solo la IL-1β replicó completamente el comportamiento de aislamiento social observado al simular una infección con LPS. Además, identificaron que el núcleo dorsal del rafe (DRN) es una región clave, ya que contiene neuronas que expresan el receptor IL-1R1 y están involucradas en la producción de serotonina, un neurotransmisor crucial.

Los experimentos demostraron que la activación de estas neuronas promueve el aislamiento social, mientras que la inhibición de su actividad o el bloqueo del receptor IL-1R1 en el DRN previnieron este comportamiento. Es importante destacar que estas intervenciones no afectaron la letargia asociada a la infección, lo que sugiere que el aislamiento social y la fatiga son procesos distintos.

Para confirmar sus hallazgos, los investigadores también expusieron a algunos ratones a la bacteria salmonella, replicando los resultados obtenidos previamente. El equipo trazó las conexiones neuronales desde el DRN y descubrió que la activación de las conexiones con el septo lateral intermedio era la responsable del aislamiento social.

Este estudio proporciona una comprensión detallada de los mecanismos neuronales y moleculares que subyacen al aislamiento social durante una infección, abriendo nuevas vías de investigación sobre el papel de las citocinas, las neuronas IL-1R1 y la serotonina en el comportamiento de enfermedad. Los autores señalan que aún quedan preguntas por responder, como si estas neuronas IL-1R1 influyen en otros comportamientos asociados a la enfermedad.

Los autores del estudio son Liu Yang, Gloria Choi, Jun Huh, Matias Andina, Mario Witkowski, Hunter King e Ian Wickersham. La investigación fue financiada por el National Institute of Mental Health, la National Research Foundation of Korea, el Denis A. and Eugene W. Chinery Fund for Neurodevelopmental Research, el Jeongho Kim Neurodevelopmental Research Fund, Perry Ha, el Simons Center for the Social Brain, la Simons Foundation Autism Research Initiative, The Picower Institute for Learning and Memory, y The Freedom Together Foundation.

diciembre 9, 2025 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinEmail
  • Aviso Legal
  • Política de Cookies
  • Términos y Condiciones
  • Política de Privacidad
  • CONTACTO
  • Política de Correcciones
  • Equipo Editorial
  • Política Editorial
  • SOBRE NOTIULTI

El servicio de alojamiento web más recomendado. Para quejas, abusos o publicidad, contacte: admin@notiulti.com


Back To Top
Notiulti
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Mundo
  • Negocio
  • Noticias
  • Salud
  • Tecnología