Iberdrola ha obtenido una financiación de 175 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para un proyecto energético de 350 millones de euros en Portugal. La iniciativa, que se integrará en el complejo hidroeléctrico de almacenamiento por bombeo del Tâmega, combinará energía eólica e hídrica.
Una vez finalizada, la central eólica será la más grande de Portugal, con una capacidad total de 274 megavatios (MW). Se estima que podrá abastecer a 400.000 personas y evitar la emisión de 230.000 toneladas de CO2 al año.
Este proyecto representa la primera conexión híbrida a nivel nacional entre el almacenamiento por bombeo y la energía eólica, según Iberdrola. La empresa ha invertido un total de 1.500 millones de euros en la construcción del sistema electroproductor del Tâmega, la mayor inversión energética en Portugal en la última década, con una capacidad cercana a 1,2 gigavatios.
El complejo del Tâmega incluye dos nuevas centrales eólicas y tres centrales hidroeléctricas ya en funcionamiento, destacando la central hidroeléctrica de Gouvães, la presa más grande del país, con una potencia instalada de 880 MW, distribuidos en cuatro turbinas de 220 MW cada una.
Según Iberdrola, la hibridación de ambas tecnologías optimiza la integración de las energías renovables, reduce la necesidad de nueva infraestructura y minimiza el impacto ambiental. Además, refuerza el papel del sistema del Tâmega en la electrificación de Portugal.
Jean-Christophe Laloux, del BEI, destacó que, gracias a esta financiación, el banco contribuye a la seguridad energética de Portugal, potenciando las sinergias entre tecnologías limpias. La combinación de energía eólica e hidroeléctrica aumentará la producción de energía limpia y optimizará el uso de la infraestructura existente, beneficiando a los consumidores y a las economías locales.
Jose Sainz Armada, de Iberdrola, afirmó que esta operación con el BEI y la garantía de Cesce refuerza la estrategia de financiación de la empresa y confirma su capacidad para promover proyectos estratégicos clave en la Península Ibérica y en toda Europa, mejorando la seguridad energética y la competitividad a través de la electrificación.
La empresa española subraya que, al aumentar la proporción de energía limpia en la red eléctrica, el proyecto fortalecerá la resiliencia del sistema eléctrico portugués y apoyará los objetivos europeos y nacionales de reducción de emisiones de carbono, disminución de la dependencia de los combustibles fósiles y cumplimiento de ambiciosos objetivos climáticos.



