Inflación, vivienda y cuidado infantil: el costo de criar a un hijo en Francia alcanza niveles sin precedentes. Detrás de los promedios, las disparidades pueden ser enormes.
Detrás de las sonrisas y los primeros pasos, existe una realidad que muchos padres descubren demasiado tarde: el costo de tener un hijo. En Francia, la factura supera con creces las ideas preconcebidas, hasta el punto de influir en las decisiones de muchas familias. Por esta razón, Camille y Maxence han decidido no tener un bebé por el momento.
¡Es difícil asumir a un hijo hoy en día!
Hoy en día, las estimaciones convergen. Entre 500 y 1.000 euros al mes son necesarios para cubrir las necesidades de un niño, lo que equivale a hasta 180.000 euros en 18 años. Esta cantidad varía según el nivel de vida, el lugar de residencia y el tipo de cuidado infantil, pero sigue siendo elevado para todos los perfiles.
¿Cuánto cuesta un hijo hasta los 18 años en Francia?
Las cifras más recientes permiten comprender mejor la magnitud del presupuesto. Según los datos recopilados, criar a un hijo representa un promedio de 600 a 700 euros al mes. Otras estimaciones ascienden hasta los 1.000 euros mensuales según los hogares.
En todo el período de 0 a 18 años, esto representa entre 150.000 y 180.000 euros. En detalle, un hijo cuesta alrededor de 680 euros al mes, lo que equivale a casi 146.880 euros en total.
Incluso antes del nacimiento, comienzan los gastos. Equipamiento básico, cochecito, cuna, asiento de seguridad… el primer año puede alcanzar los 2.000 euros. Luego, los gastos de cuidado infantil se convierten en el rubro más pesado, pudiendo ascender hasta 1.000 euros al mes según las situaciones.
El economista Antoine Math subraya una realidad persistente:
Con el mismo salario, las familias tienen un nivel de vida más bajo que los demás.
También precisa:
La llegada de un hijo genera costos adicionales, aunque una parte sea asumida por los servicios públicos.
¿Qué salario se necesita para criar a un hijo sin dificultades?
Más allá del costo global, la cuestión de los ingresos es central. Para mantener un nivel de vida estable, se perfilan ciertos umbrales.
Una pareja con un hijo debe disponer de alrededor de 2.800 a 3.000 euros netos mensuales para vivir sin tensiones financieras. Para un padre o madre soltero, el umbral se sitúa alrededor de 2.000 euros al mes.
Estas estimaciones se basan en un estilo de vida clásico, sin gastos excepcionales, pero incluyendo vivienda, alimentación, cuidado infantil e imprevistos. A pesar de ello, las ayudas públicas solo cubren una parte de los gastos, reduciendo la factura entre un 10 y un 20%.
Disparidades importantes según las familias y las situaciones
Los gastos varían considerablemente según los perfiles. Las familias modestas destinan una parte importante de su presupuesto al hijo, mientras que los hogares acomodados gastan más en valor absoluto.
Las familias monoparentales siguen siendo las más expuestas. Según el Observatorio de las Desigualdades, cerca de un cuarto de ellas vive por debajo del umbral de pobreza.
Sobre el terreno, las dificultades son aún más marcadas. Aurélie Mercier, de Secours populaire, alerta:
La realidad observada sobre el terreno es mucho más dura para ellos.
Añade:
La gran mayoría de las familias acompañadas por la asociación pertenecen al 10% más pobre.
A estos gastos visibles se suman costos a menudo olvidados. Antoine Math recuerda:
Hay 9.000 € en forma de gastos y servicios en el mercado.
Pero matiza:
Pero faltan en estos gastos aquellos no monetarizados, como las tareas parentales y domésticas.
Fuentes:



