El Rey Felipe VI de España tomó posesión este viernes 20 de marzo del título de Protocanónico del Capítulo de la Basílica Papal de Santa Maria Maggiore, un honour reservado exclusivamente al jefe de Estado español que reafirma la histórica relación entre España y este templo romano.
Lorena Pacho – Ciudad del Vaticano
La ceremonia, celebrada a mediodía en la Basílica de Santa Maria Maggiore, se desarrolló siguiendo el protocolo establecido para la ocasión. El Cardenal Rolandas Makrickas, Arcipreste de la Basílica Papal, recibió a los monarcas españoles a la entrada del templo, ubicado en el centro de Roma, tras lo cual el Rey entró solemnemente.
Después de una lectura bíblica, el Cardenal Makrickas pronunció un discurso en el que destacó que la continuidad del título de Protocanónico para los Reyes de España, por más de tres siglos, “renueva el vínculo único que une a la nación española, a la Corona y a este venerable templo mariano, el más antiguo de Occidente, dedicado a la Santísima Madre de Dios”. El Cardenal añadió: “La tradición auténtica no es estancamiento o repetición inerte, sino la transmisión viva de un don, que trasciende el tiempo y se renueva en cada generación, ofreciendo un mensaje creíble. Se trata de una memoria agradecida, responsabilidad presente y apertura confiada al futuro”.
Posteriormente, el Rey Felipe VI dirigió unas palabras de agradecimiento al Cardenal Rolandas Makrickas y a los miembros del Cabildo de la Catedral por la hospitalidad y dedicación con la que cuidan “este tesoro de la cristandad y de la cultura universal”.
El monarca español recordó la historia del templo mariano romano, vinculada a la “nevada milagrosa”, es decir, la nieve que, según la leyenda, cayó en agosto de 358, en pleno verano europeo, indicando el lugar exacto donde debía construirse la iglesia sobre el Monte Esquilino.
También mencionó la Capilla Paulina, donde se encuentra la imagen de Nuestra Señora de las Nieves, la “Salus Populi Romani”: “El Papa Francisco confió a la protección mariana el inicio y el fin de cada uno de sus viajes apostólicos. Allí, bajo su protección, su cuerpo encontró el descanso eterno”. Y añadió: “En el día del fallecimiento del Papa Francisco, destaqué que su pontificado fue un faro ético para la humanidad; un punto de referencia para cristianos y no cristianos, por su cercanía, sabiduría y compasión, sobre todo, con los más vulnerables”.
El día previo a la ceremonia, el Rey Felipe VI fue recibido en audiencia por el Papa León XIV, encuentro en el que, según sus palabras, él y la Reina Letizia percibieron la misma sensibilidad del sucesor de Francisco: “Hablamos de los tiempos que nos tocará vivir y de los días de la actualidad que tanto necesitan claridad: claridad de acción y palabra; claridad de corazón y conciencia”. A continuación, animó a todos a buscar el bien común, manteniendo la esperanza y siendo un pequeño faro de armonía, generosidad y dedicación a la causa del bien común, que se transforma en un mensaje de fraternidad, contra el egoísmo y la indiferencia”.
Al término de la ceremonia, los monarcas realizaron un momento de oración ante la tumba de Francisco, quien eligió esta Basílica mariana como lugar de su sepultura.
Vínculo histórico entre la Monarquía española y la Basílica
El Padre José Jaime Brosel Gavilá, Rector de la Iglesia Nacional Española en Roma y Canónigo de la Basílica de Santa Maria Maggiore, explicó en una entrevista con los medios del Vaticano: “Este templo refleja el vínculo de larga data entre España y la Iglesia Católica a lo largo de los siglos. Los lazos entre España y el templo romano se remontan a la época de los Reyes Católicos, quienes contribuyeron con parte del oro de América para adornar el icónico techo, aún conservado. El Cardenal Rodrigo de Borja, quien más tarde se convertiría en el Papa Alejandro VI, fue arcipreste de esta basílica durante la construcción del techo.
Otra figura prominente, según el Padre José Jaime Brosel, fue Margarita de Austria, esposa de Felipe III, quien donó el primer gran relicario al templo: el Santo Pesebre de Jesús. Por otro lado, San Ignacio de Loyola celebró allí su primera Misa en Navidad de 1538, reforzando la conexión espiritual con España.
La Basílica más antigua de Occidente dedicada a la Virgen María
La Basílica de Santa Maria Maggiore es considerada la basílica más antigua de Occidente dedicada a la Virgen María. Fue construida en el siglo V, poco después del Concilio de Éfeso, en 431, durante el cual María fue proclamada oficialmente Madre de Dios (Theotokos).
