Lee Soon-sil, la chef desertora norcoreana que alcanzó la fama en el programa «Culinary Class Wars 2», está viviendo un momento de éxito total, tanto en el ámbito empresarial como en su imagen personal.
De la cocina al éxito empresarial
La especialista en cocina norcoreana ha logrado dar un paso decisivo en su carrera al convertir sus tradicionales dumplings de Pyongyang en un producto comercial viable, encontrando finalmente la forma de distribuirlos como dumplings congelados.
Este giro estratégico la ha transformado en una exitosa CEO. Según se reveló en el programa ‘Sadanggui’, el negocio de dumplings ha generado 11,000 millones de wones en los últimos dos años, con ingresos anuales que alcanzan los 7,000 millones. Con una ambición clara, Lee se ha fijado la meta de llegar a los 10,000 millones de wones en ventas anuales, confesando emocionada que «sonríe incluso mientras duerme» debido a este logro. El reflejo de su prosperidad económica quedó evidenciado en su reciente aparición en el programa, donde llegó a bordo de un lujoso vehículo extranjero.
Una transformación física impactante
Además de su triunfo financiero, Lee Soon-sil ha sorprendido al público con un notable cambio físico. La chef ha logrado una pérdida de peso de 36 kilos, un resultado atribuido al uso de Wegovy. Esta transformación ha llamado la atención de los medios, destacando una silueta mucho más estilizada, especialmente en la zona de la cintura y el cuello.
