La actriz Sophie, de 29 años, está a punto de cumplir 30 y reflexiona sobre su vida y carrera. Para ella, es fundamental ser un buen modelo a seguir para sus hijas, y asegura que mantener una pasión por su trabajo es clave para lograrlo. “Para ser un gran modelo a seguir para ellas, tengo que tener una pasión por mí misma. Me encanta que me vean salir a trabajar todos los días y esforzándome al máximo”, compartió la actriz de Steal.
La maternidad también ha reavivado su amor por la actuación. Sus hijas disfrutan inventando obras de teatro, devolviéndole a Sophie la alegría y la espontaneidad que había perdido. Aunque, admite entre risas, todavía prefieren los cuentos de princesas rescatadas por un príncipe: “Ellas todavía quieren jugar a ser princesas de Disney, donde el príncipe viene y las besa en la mejilla. Y yo les digo, ‘¡No, tú puedes salvar al príncipe!’”.
Con la llegada de los 30 a la vuelta de la esquina, Sophie anhela encontrar “paz” en esta nueva etapa. “Solo quiero tener un poco de paz en mis 30”, expresó. “Siento que ha sido muy agitado durante mucho tiempo y estoy lista para no tener eso más. Simplemente asentarme un poco. Veremos si sucede”.
A pesar de los desafíos que puedan surgir, la actriz se siente segura de su capacidad para superarlos. Reconoce que sus 20 años fueron difíciles, pero le enseñaron una valiosa lección: “Sé que puedo superar esto. Lo bueno de haber tenido unos 20 relativamente difíciles es que aprendí que puedo sobrevivir a mucho. Hay presión, hay estrés, pero he pasado por cosas peores. Tengo que recordarme a mí misma que somos muy maleables y podemos soportar mucho más de lo que pensamos”.

