Ikea, tras su reciente apertura en Nueva Zelanda a principios de diciembre, ha enfrentado una serie de problemas con sus servicios, según reportes recientes.
Un cliente relató haber recibido un correo electrónico de Ikea, tras confirmar el pago de adhesivos para sillas, con un tono que describió como burlesco, cuyo asunto decía: “Que disfrutes de tu pedido de Ikea”.
Otro consumidor reportó haber recibido únicamente las patas de un escritorio, a pesar de haber pagado $79 por el producto completo.
La compañía anunció el mes pasado que cerraría temporalmente su centro de atención al cliente para concentrarse en resolver los problemas pendientes.
Un analista, Ghosh, señaló que estas experiencias reflejan negativamente en la imagen de Ikea y sugieren una posible falta de inversión en la capacitación del personal o en la comprensión del mercado local.
En un comunicado, Ikea afirmó haber logrado avances significativos en la resolución de la mayoría de los casos y en la entrega de los pedidos pendientes desde su apertura.
La empresa añadió que, si bien no comenta casos individuales, incidentes como estos no se corresponden con sus altos estándares de servicio al cliente y que todos los equipos están trabajando para evitar que se repitan.
Ikea reiteró su compromiso con la mejora continua de sus procesos para ofrecer una experiencia confiable a sus clientes.
– RNZ
