Rusia enfrenta un aumento significativo en el número de casos de VIH, lo que ha llevado a las autoridades sanitarias a hacer un llamado para intensificar las pruebas de detección. Según los datos proporcionados por el Ministerio de Salud de Rusia, en 2024 se realizaron más de 54 millones de pruebas de VIH, lo que representa aproximadamente el 37 por ciento de la población del país. Este número refleja un aumento del 7 por ciento respecto al año anterior y casi duplica la cantidad de pruebas realizadas en 2014.
El ministro de Salud, Mikhail Murashko, ha abogado por la realización anual de pruebas de detección del VIH a aproximadamente un tercio de la población, con especial énfasis en los grupos de riesgo. A pesar del incremento en las pruebas, sigue siendo preocupante que un número considerable de personas con VIH permanezcan sin diagnóstico y sin tratamiento.
Según la Organización Mundial de la Salud, la prevalencia del VIH en Rusia es de 890 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra comparable a la de algunos países africanos y significativamente superior a la registrada en naciones de Europa Occidental como Francia, el Reino Unido y Suecia.
Vadim Pokrovsky, director del Centro Federal Científico y Metodológico para la Prevención y el Combate del SIDA, informó que el número total de personas viviendo con VIH en Rusia alcanzó 1,25 millones en 2025, lo que supone un aumento de 35.000 casos respecto al año anterior. Pokrovsky destacó que más del uno por ciento de los adultos entre 15 y 50 años están infectados con el virus, subrayando la urgencia de mejorar el acceso a las pruebas y a los servicios de tratamiento, particularmente en las poblaciones más vulnerables.


