WhatsApp está a punto de transformar la interfaz de sus cuentas personales con la incorporación de una segunda foto de portada. Esta funcionalidad, hasta ahora reservada para perfiles de empresa y pruebas limitadas, busca ofrecer mayor personalización a los usuarios, adaptándose a las tendencias visuales de otras redes sociales.
Personalización avanzada: la llegada de la portada a perfiles individuales
La integración de esta imagen de fondo supone una evolución significativa en la identidad digital dentro de WhatsApp. Según filtraciones de WABetaInfo, esta función se identificó inicialmente en la versión beta para iOS 26.1.10.71, distribuida a través de TestFlight.
Cabe recordar que, hasta el momento, la opción de configurar una fotografía de portada solo estaba disponible en las versiones beta de Android para perfiles corporativos.
Con esta actualización, los usuarios podrán gestionar su imagen de cabecera directamente desde la configuración de su cuenta, en el mismo espacio donde se administra la foto de perfil. El proceso ha sido diseñado para ser intuitivo, replicando los pasos de edición habituales para facilitar la transición a esta nueva característica.
WhatsApp y la convergencia con las tendencias visuales modernas
La adopción de una fotografía de portada responde a una tendencia global en el ecosistema digital, donde los elementos gráficos adicionales ayudan a consolidar la imagen del usuario. Plataformas como Facebook, LinkedIn y X ya utilizan este formato de encabezado para permitir a los usuarios proyectar una identidad más completa, tanto personal como profesional.
Al implementar esta estrategia, WhatsApp busca igualar la experiencia de uso con la de sus competidores, incentivando que cada cuenta sea más expresiva y distintiva.

El portal especializado WABetaInfo ha señalado que esta característica, que inicialmente se limitaba a negocios en la beta de Android 2.25.32.2, ahora se extiende al público general. La fase de pruebas actual es solo el primer paso, y se estima que «podría llegar a todos tras las próximas actualizaciones generales de la aplicación».
Los analistas del sector prevén que, una vez superado el periodo de pruebas, la función se implementará de forma masiva. Esta estrategia no solo busca mejorar la estética, sino también mantener a WhatsApp en una posición competitiva, adaptándose a las exigencias visuales de los usuarios actuales.

Gran apagón de WhatsApp: celulares que quedarán obsoletos en 2026
Sin embargo, no todas las novedades son estéticas. El inicio del año 2026 traerá un cambio importante para millones de usuarios. WhatsApp dejará de funcionar en una amplia lista de dispositivos Android e iPhone que no cumplan con los estándares técnicos mínimos requeridos. Esta medida, justificada por la empresa para optimizar la seguridad y el rendimiento, afectará significativamente a los propietarios de equipos antiguos, quienes perderán el acceso a mensajes, archivos multimedia y grupos.
La compañía, liderada por Meta, ha enfatizado que esta decisión es fundamental para elevar los niveles de protección y procesamiento. Los terminales con hardware limitado ya no son capaces de ejecutar las innovaciones tecnológicas que la aplicación planea implementar.
Según la organización, mantener el soporte para sistemas operativos antiguos ralentiza el desarrollo de nuevas funciones y compromete la seguridad de la red, por lo que han decidido enfocar sus recursos en dispositivos que garanticen una «experiencia óptima y segura».

Dentro del catálogo de Android que perderá la compatibilidad se encuentran modelos como el Samsung Galaxy S4, Samsung Galaxy Ace 4, LG Optimus L3 II, Sony Xperia M, Huawei Ascend Mate y el HTC Desire 500. Todos estos equipos comparten la incapacidad de actualizarse a Android OS 5.0. La restricción es global y afecta a cualquier teléfono lanzado antes de 2014 que no cuente con soporte de software reciente.
En lo que respecta a los usuarios de Apple, los modelos iPhone 5, iPhone 5c, iPhone 5s, iPhone 6 y iPhone 6 Plus quedarán fuera de servicio, ya que no pueden migrar a iOS 15.1, el nuevo requisito indispensable exigido por la aplicación.
El cese del soporte técnico implica riesgos graves: no solo se detendrán las actualizaciones de funciones, sino que también se perderán los parches de seguridad críticos. Esto expondría a los usuarios a posibles vulnerabilidades, fallos del sistema y ataques externos que comprometen la privacidad. Además, WhatsApp no ofrecerá asistencia oficial ante cualquier problema técnico en estos dispositivos, lo que podría resultar en la pérdida definitiva de información personal almacenada.
Fuente: Infobae






