Delhaize se ha fijado un objetivo claro: desterrar la imagen de ser la cadena de supermercados más cara de Bélgica, una percepción que, según la empresa, persiste a pesar de los esfuerzos realizados en la fijación de precios de sus marcas propias, como P’tit Lion y Nutri-Boost. La nueva campaña publicitaria busca demostrar, con datos en mano, que es posible realizar la compra diaria a precios competitivos en Delhaize sin comprometer la calidad, según declaró Karima Ghozzi, portavoz de la compañía.
Los productos comparados pertenecen exclusivamente a la gama P’tit Lion, las referencias más vendidas en todas las tiendas. La comparativa se basa en precios nacionales, lo que explica la ausencia de Colruyt en la campaña. «Colruyt aplica precios locales que varían de una tienda a otra, lo que dificultaba la comparación», explicó la portavoz. Para Delhaize, este enfoque forma parte de una estrategia más amplia, iniciada hace varios años, destinada a reposicionar sus marcas propias como productos de calidad y accesibles, más allá de los antiguos conceptos de «precio más bajo».
Una ofensiva reveladora del clima económico
Según Pierre-Alexandre Billiet, CEO de Gondola y experto en la gran distribución, esta campaña no es casualidad. «No es la imagen tradicional de Delhaize, pero este tipo de comunicación ya existió hace unos quince años. Lo que demuestra sobre todo es que el inicio de año es tenso y que la cadena lanza su ataque muy pronto», analizó. En su opinión, Delhaize se dirige principalmente a Lidl y Carrefour, con la ambición de captar cuota de mercado en un contexto en el que los consumidores aprietan rápidamente el cinturón tras las fiestas.
La ausencia de Colruyt no ha pasado desapercibida. «Estamos más ante un mensaje de impacto que ante una comparativa exhaustiva», subrayó el experto, quien también ve en ello una forma para Delhaize de responder a las preocupaciones relacionadas con su modelo fuertemente basado en franquicias. «La cadena quiere demostrar que puede ofrecerlo todo: precios competitivos, calidad, productos locales y marcas internacionales».
Colruyt contraataca con cifras
Colruyt no tardó en reaccionar. En un comunicado, el distribuidor lamentó no haber sido incluido en la comparación y afirmó que, en los productos analizados, sus marcas propias siguen siendo más baratas. Según sus cálculos, la cesta de marcas propias de Delhaize sería 1,35 euros más cara que la equivalente de Colruyt. La cadena también recordó que, a finales de 2025, un carrito de la compra en Delhaize costaba de media un 11,55% más que en Colruyt, lo que supone un ahorro anual de hasta 742 euros por hogar.
Carrefour también se lanza a la ofensiva en materia de poder adquisitivo
En este contexto de fuerte presión sobre los presupuestos, Carrefour Bélgica también está reforzando su comunicación de precios. La cadena relanza su dispositivo Croc’Prix e introduce un mecanismo inédito de precios decrecientes en 200 productos esenciales, con descuentos automáticos al comprar varias unidades. Una iniciativa que no responde directamente a Delhaize, pero que confirma una tendencia importante: a principios de año, la batalla por el poder adquisitivo es más importante que nunca en la gran distribución.
