El ejército de los Estados Unidos informó que el número total de fallecidos en una serie de ataques contra barcos sospechosos de estar vinculados al tráfico de drogas alcanzó las 185 personas, tras un nuevo incidente en el que tres individuos murieron.
Según un comunicado de las Fuerzas Armadas estadounidenses, el ataque más reciente se suma a una serie de operaciones similares realizadas en los últimos meses, todas dirigidas contra embarcaciones que supuestamente transportaban estupefacientes en el Océano Pacífico.
Las autoridades estadounidenses indicaron que los barcos atacados eran operados por organizaciones designadas como terroristas y que la inteligencia confirmó que las embarcaciones transitaban por rutas conocidas de narcotráfico.
No obstante, el gobierno de Donald Trump no ha presentado pruebas concluyentes que vinculen directamente las embarcaciones atacadas con actividades ilícitas de drogas, lo que ha generado un debate sobre la legalidad de estas acciones.
Expertos en derecho internacional y organizaciones de derechos humanos han advertido que los ataques podrían constituir ejecuciones extrajudiciales, ya que aparentemente se dirigen contra civiles que no representan una amenaza inmediata para Estados Unidos.
El Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) confirmó que ningún miembro del personal militar estadounidense resultó herido durante la operación más reciente.
