Jakarta – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que clasifica el fentanilo como un arma de destrucción masiva. La medida, anunciada el lunes (15 de diciembre) hora local, se produce en el marco de la intensificada campaña de su gobierno contra los cárteles de la droga en América Latina.
«Ninguna bomba puede hacer lo que está haciendo esto – 200.000 a 300.000 personas mueren cada año, al menos eso es lo que sabemos», declaró Trump durante la firma de la orden ejecutiva, que sitúa al fentanilo en la misma categoría que las armas nucleares y químicas.
Sin embargo, contradiciendo las afirmaciones de Trump sobre las muertes relacionadas con el fentanilo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. informaron de un total estimado de alrededor de 80.000 muertes por sobredosis de drogas en el país en 2024, de las cuales aproximadamente 48.000 fueron causadas por opioides sintéticos.
Según la agencia de noticias AFP, la orden ejecutiva, anunciada el martes (16 de diciembre de 2025), establece que «el fentanilo ilegal se asemeja más a un arma química que a una droga», y que su producción y distribución «amenazan nuestra seguridad nacional y provocan violaciones de la ley en nuestro hemisferio y en nuestras fronteras».
Esta clasificación del fentanilo está vinculada a la guerra del gobierno de Trump contra los presuntos «terroristas de la droga», que incluye una campaña militar que se dirige a embarcaciones sospechosas de contrabando de drogas con ataques, que han causado la muerte de casi 90 personas desde principios de septiembre.
No obstante, aunque Trump afirma que cada embarcación destruida – más de 20 en total – ha salvado 25.000 vidas estadounidenses, se sospecha que estas transportaban cocaína, no fentanilo, que es mucho más letal y se introduce principalmente en Estados Unidos desde México, no a través de embarcaciones procedentes de Colombia o Venezuela.
Además de los ataques a las embarcaciones, Trump ha ordenado un importante despliegue de fuerzas militares en el Caribe, que incluye el portaaviones más grande del mundo y varios buques de guerra. Aviones militares estadounidenses también han volado a lo largo de la costa de Venezuela en las últimas semanas.
Trump ha declarado que el objetivo de este despliegue militar es el tráfico de drogas. Sin embargo, el presidente venezolano Nicolás Maduro ha acusado a Washington de utilizar el contrabando de drogas como pretexto para un cambio de régimen en Caracas.
