¿Zapatillas, pantuflas o pies descalzos? Al cruzar la puerta de casa, muchos optamos por quitarse el calzado exterior por higiene y comodidad, pero ¿cuál es la mejor opción para la salud de nuestros pies? Para resolver esta duda, la podóloga Julie Grolleau, del CHIREC, analiza las recomendaciones según la edad y las necesidades de cada persona.
El desarrollo en los más pequeños
Para los niños de entre 0 y 4 años, la especialista sugiere que lo ideal es que permanezcan preferiblemente descalzos. Esto permite que sus sensores se desarrollen correctamente, aunque también se puede optar por el uso de chaussons o zapatillas flexibles. En cuanto al calzado para el exterior, Grolleau recomienda zapatos que mantengan bien el pie y cuenten con una buena cocha.
Adultos: ¿Actividad o sedentarismo?
En el caso de los adultos, la elección del calzado depende en gran medida de la rutina diaria, especialmente con la implementación del teletrabajo:

- Si hay mucho movimiento: Es preferible utilizar un calzado similar a las zapatillas deportivas, incorporando plantillas ortopédicas si fuera necesario.
- Si predomina el sedentarismo: Para quienes pasan muchas horas sentados frente al ordenador, no es obligatorio el uso de calzado interior, ya que el riesgo de impacto es menor.
Casos especiales: la importancia del calzado en la diabetes
La podóloga hace una advertencia crucial para los pacientes diabéticos, para quienes el uso de calzado interior es fundamental. Debido a que pueden padecer neuropatía —una condición que reduce la sensibilidad y hace que no perciban posibles lesiones— y presentar dificultades en la cicatrización, el uso de zapatos es esencial para proteger sus pies.
