Un nuevo estudio revela que cuando los terremotos se detienen de forma abrupta, generan un efecto de “latigazo sísmico” que puede amplificar el movimiento del suelo en ciertas áreas, según informaron científicos en una investigación reciente.
La investigación, publicada en una revista especializada, analizó datos de terremotos ocurridos en distintas partes del mundo y encontró que la interrupción súbita de la ruptura de una falla tectónica puede transferir energía de manera inesperada a las capas superficiales del terreno, aumentando temporalmente la intensidad del temblor en puntos específicos.
Este fenómeno, denominado “whiplash sísmico” por sus similitudes con el movimiento brusco de un látigo, ocurre cuando la propagación de la fractura en la falla se detiene repentinamente, causando una reflexión de ondas sísmicas que se concentran en ciertos puntos, como si el terreno recibiera un impulso adicional.
Los investigadores explican que este efecto no es uniforme y depende de factores como la geometría de la falla, la velocidad de propagación de la ruptura y las características del subsuelo, lo que podría ayudar a explicar por qué algunos lugares experimentan daños desproporcionados durante un terremoto, incluso si están relativamente lejos del epicentro.
El hallazgo contribuye a mejorar los modelos de predicción de movimiento sísmico, que hasta ahora no consideraban completamente este tipo de dinámicas en la ruptura de fallas, y podría tener implicaciones para la ingeniería antisísmica y la planificación de respuestas ante desastres naturales.
Aunque se trata de un avance en la comprensión de los mecanismos internos de los terremotos, los científicos advierten que se requieren más estudios con datos de alta resolución y simulaciones numéricas para cuantificar con precisión el impacto del efecto de latigazo en diferentes contextos geológicos.



