En el ámbito legal y profesional, una abogada se encuentra actualmente al frente de la defensa de un profesor que enfrenta graves acusaciones por violencia sexual. Este proceso judicial se desarrolla en un contexto complejo, marcado por una serie de nuevos litigios que complican el escenario jurídico del caso.
Paralelamente, la vida personal de la letrada atraviesa un periodo de alta tensión, agravado por sospechas de acoso (stalking) por parte de su expareja. La intersección entre estas presiones externas y la alta responsabilidad que conlleva su labor profesional plantea retos significativos en su gestión diaria y su estabilidad personal.

