Si te apasionan las series de suspense con asesinos en serie, y disfrutabas de programas como CSI, además de apreciar un buen drama familiar con secretos a la luz, la nueva serie de Prime Video podría convertirse en tu próxima obsesión.
Scarpetta adapta las exitosas novelas de Patricia Cornwell, centradas en la Dra. Kay Scarpetta, una patóloga forense que resuelve crímenes complejos gracias a su talento y audacia. Aunque en los años 90 se intentó una adaptación con Demi Moore como protagonista, no ha sido hasta ahora que la historia ha llegado a la pantalla chica de la mano de Amazon Studios.
La adaptación está a cargo de Elizabeth Sarnoff, guionista con experiencia en proyectos como Perdidos, Deadwood y Barry. Sin embargo, el gran atractivo de Scarpetta reside en su reparto estelar, que eleva la serie por encima de los típicos dramas criminales. Nicole Kidman y Jamie Lee Curtis (quienes también son productoras), Simon Baker, Bobby Cannavale, Ariana DeBose y Rosy McEwen son algunos de los nombres que encabezan el elenco.
La primera temporada consta de ocho episodios de aproximadamente cincuenta minutos de duración y, gracias a su trama inteligente, la combinación de thriller policíaco con drama familiar y las excelentes interpretaciones, se perfila como uno de los grandes estrenos del año.
Una historia que se desarrolla en dos líneas temporales
La serie comienza con el hallazgo del cadáver de una mujer junto a las vías del tren. La Dra. Kay Scarpetta (Nicole Kidman), jefe médico forense de Virginia, descubre con horror que el método utilizado para asesinar a la víctima es idéntico al empleado por un asesino en serie que capturó hace casi 30 años.
Para resolver el nuevo caso, Scarpetta deberá recordar cada detalle de la investigación original, contando con la ayuda de su cuñado, el detective retirado Pete Marino (Bobby Cannavale), la única persona en la que confía plenamente. Mientras tanto, su esposo (Simon Baker), un agente del FBI, investiga al mismo asesino en una carrera contra el tiempo, con la prohibición de compartir sus avances con la doctora.
La serie avanza a través de flashbacks que nos muestran la primera gran investigación de Scarpetta y cómo impulsó su carrera. Así, se van resolviendo dos casos simultáneamente, mientras intentamos descubrir la conexión entre ellos. Aunque los saltos temporales y la cantidad de información pueden resultar abrumadores en ocasiones, se agradece que la serie exija atención e interés por parte del espectador.
Estos flashbacks también nos permiten apreciar las interpretaciones de Rosy McEwen como una joven Scarpetta y Jake Cannavale como Pete Marino, con el añadido de que padre e hijo interpretan al mismo personaje en diferentes épocas.
Más allá de una serie de asesinatos
A través de los flashbacks, también se revelan las complejas relaciones entre los personajes, dibujando un mapa familiar poco convencional que es la raíz de muchos de los conflictos que se presentan en el presente. Destaca la tensa relación entre Kay y su hermana Dorothy (Jamie Lee Curtis), que también afecta a su sobrina Lucy (Ariana DeBose), quien recientemente ha perdido a su esposa.
Los matrimonios de Kay y Benton, así como los de Dorothy y Pete, se ven sacudidos por los fantasmas del pasado, revividos con los recuerdos del primer caso de Scarpetta. Además, la trama relacionada con Lucy y su interacción con una IA que emula a su esposa fallecida, plantea una reflexión profunda sobre el duelo.
Esta combinación de elementos, junto con los numerosos detalles sobre el pasado de los personajes que se van revelando, consigue que la serie enganche al espectador y se convierta en una apuesta segura para los amantes del género que buscan una trama interesante, un reparto de lujo y una narrativa que mantiene el suspense sin revelar demasiado.
