El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que Rusia no cesará sus ataques sin una presión internacional suficiente y garantías de seguridad claras para Ucrania. Así lo expresó en su cuenta de X, donde señaló que cada ataque ruso “mina la confianza en todo lo que se hace en el ámbito diplomático para poner fin a esta guerra” y reafirmó que la presión sobre el agresor y la seguridad para Ucrania son “la verdadera clave para poner fin a las muertes”.
Zelenski subrayó que el ejército ruso “no tiene intención de detenerse” y se está preparando para continuar combatiendo, por lo que insistió en la necesidad de seguir apoyando y fortaleciendo a Ucrania. Consideró que la defensa aérea, los paquetes de apoyo a la estabilidad del país y la rendición de cuentas de Rusia por sus acciones son “prerrequisitos indispensables para la defensa de la vida y para que haya paz”.
El mandatario ucraniano detalló una serie de ataques recientes. En Járkov, un dron ruso impactó en una vivienda privada, causando la muerte de tres niños pequeños y de su padre. La madre, embarazada, resultó herida y fue hospitalizada. Esta mañana, un hospital en Zaporiyia fue atacado con un dron. Durante la noche, seis personas, incluyendo niños, resultaron heridas en la región de Sumy, donde lamentablemente falleció una persona. Asimismo, un depósito ferroviario en Konotop fue atacado al amanecer, dañando un tren. Las regiones de Dnipropetrovsk, Zaporiyia y Poltava también sufrieron ataques. En total, se lanzaron 129 drones de ataque contra Ucrania desde la noche anterior, muchos de ellos del tipo Shahid.


