El final de la tercera temporada de Tell Me Lies dejó a los espectadores con muchas preguntas, y aquí te lo explicamos todo.
Uno de los momentos clave fue la confesión de Pippa a Wrigley sobre su infidelidad. Wrigley, fiel a su estilo, reaccionó con gracia y humor, demostrando por qué es un personaje tan querido.
Poco antes, Lucy también había admitido a Pippa que ella era la chica con la que Evan engañó a Bree el año anterior. Esta revelación, a diferencia de la de Pippa, no fue recibida con tanta comprensión.
¿Qué hace Lucy después? Intenta desacreditar a Stephen, buscando su expulsión de Yale durante un almuerzo para nuevos estudiantes. Como suele sucederle, sus planes no salen bien y poco después descubre que el video que Stephen tenía de ella ha sido filtrado. ¿Coincidencia? Tal vez sí, tal vez no.
Como resultado, Lucy es expulsada de la universidad. Esta noticia llega justo cuando Bree confronta a Evan por su noche con una amiga. Él confiesa, pero Bree, considerando la situación de Lucy, le pide que mantengan el secreto.
Mientras tanto, la oferta de Stephen para ingresar a Yale es revocada después de que alguien (se sospecha que fue Wrigley, tras un tenso encuentro en el comedor) lo denunciara por acoso en línea relacionado con material pornográfico.
En un salto temporal hasta 2015, descubrimos que Dianna terminó en Yale, como señala Wrigley gracias a la funda de su teléfono mientras posa para una foto con Pippa.
Stephen rompe con Lydia en la boda, admitiendo que la engañó con Lucy esa misma mañana y confesando que solo estaban juntos para provocar celos.
Luego, confronta a Bree solo para darse cuenta de que ella fue quien filtró el video de Lucy como venganza por haber dormido con Evan.
Stephen, fiel a su estilo, revela una bomba tras otra delante de todos. Aunque muchos esperaban una conspiración para derribarlo, parece que subestimamos a nuestros personajes caóticos, ya que la verdad los lleva a enfrentarse entre sí. De hecho, quizás este sea el punto que se quería transmitir: todos son igualmente engañosos y despreciables.
Excepto quizás Pippa y Dianna, las únicas que parecen sensatas, quienes se marchan juntas dejando a todos en su drama. Y, por supuesto, Wrigley, quien a pesar de haber dormido con la futura esposa de su mejor amigo, siempre ha actuado por amor.
En un giro inesperado, Stephen se dirige a Lucy y le pide que se vaya con él, lo que seguramente causó indignación entre los espectadores. ¿No fuimos los únicos, verdad?
“Pero te odio”, responde Lucy, tratando de entender por qué Stephen le pediría que lo eligiera después de todo.
Al final, parece que se odia más a sí misma, porque sube al coche y se van juntos… solo para que él la deje en una estación de servicio.
La única explicación que podemos deducir es que ambos están atrapados en un juego retorcido donde uno de ellos siempre está tratando de “ganar”, como dice Lucy.

En cuanto a Bree y Wrigley, el final del episodio sugiere que podrían terminar juntos. Mientras el grupo se desmorona, lanzándose pasteles y recibiendo reproches de Evan, sus miradas se cruzan en un momento de silencio. Parece que finalmente han decidido elegir el uno al otro.
