Según datos publicados por la Asociación Británica de Cirujanos Plásticos Estéticos (BAAPS) y otros medios especializados, las reducciones de senos superaron por primera vez en 2025 a los aumentos mamarios en el Reino Unido, marcando un cambio histórico en las tendencias de la cirugía estética. Mientras que se realizaron 4.761 aumentos de senos ese año, las reducciones alcanzaron las 4.673 procedimientos, acercándose peligrosamente a superarles en número.
Este descenso en los implantes mamarios se produce al mismo tiempo que un aumento significativo en las intervenciones faciales, particularmente relacionadas con los efectos secundarios de los medicamentos para la pérdida de peso como el semaglutida, comercializado bajo nombres como Ozempic y Wegovy. Los cirujanos han señalado que el fenómeno conocido como “Ozempic face” —una apariencia gausta o envejecida provocada por la pérdida rápida de grasa facial— está impulsando una mayor demanda de lifting facial, blefaroplastia (cirugía de párpados) y levantamiento de cejas.
Los datos de BAAPS revelan que los lifting facial aumentaron un 11 por ciento, las blefaroplastias un 8 por ciento y los levantamientos de cejas un 27 por ciento en 2025 respecto al año anterior. A pesar de este crecimiento en ciertas áreas, el número total de procedimientos cosméticos realizados en el Reino Unido en 2025 fue de 26.840, lo que representa una disminución del 2 por ciento frente al año previo.
Los expertos atribuyen parte de este cambio a una mayor conciencia sobre los riesgos y efectos secundarios de los fármacos GLP-1, así como a una evolución hacia resultados más naturales y proporcionados, alejándose de los estándares estéticos exagerados como el contorno corporal de reloj de arena pronunciado. Asimismo, se ha observado un descenso del 38 por ciento en los rellenos glúteos superficiales (SGL), una alternativa considerada más segura al tradicional levantamiento de glúteos brasileño (BBL).
Aunque el aumento de senos sigue siendo el procedimiento más popular individualmente, su progresiva reducción, junto al auge de las cirugías faciales vinculadas a los tratamientos para la obesidad, refleja una transformación en las motivaciones y preocupaciones de los pacientes que buscan intervenciones estéticas en el Reino Unido.
