Estados Unidos interceptó y abordó un buque de carga iraní en aguas internacionales, reteniéndolo posteriormente, según informes de medios internacionales. Irán respondió anunciando que tomará medidas de represalia por la acción.
Según reportes, las fuerzas estadounidenses realizaron un disparo de advertencia contra el buque iraní antes de abordarlo, lo que Teherán calificó como una provocación y prometió responder.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó de «locura» la posibilidad de un conflicto militar entre Estados Unidos e Irán, advirtiendo sobre las graves consecuencias que podría tener una escalada en la región.
Irán declaró que no participará, por ahora, en una segunda ronda de negociaciones con Estados Unidos prevista en Pakistán, citando el aumento de las tensiones tras el incidente marítimo como razón para posponer el diálogo.
En una declaración en vivo, el expresidente estadounidense Donald Trump afirmó que la marina de los Estados Unidos abrió fuego contra un barco iraní que intentaba romper un bloqueo naval, justificando la acción como necesaria para mantener la seguridad de las rutas marítimas.
