Irán mantiene control selectivo sobre el Estrecho de Ormuz en medio de crisis energética global
El Estrecho de Ormuz, el paso marítimo crítico que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, se encuentra bajo un régimen de tránsito selectivo impuesto por Irán. Esta situación, desarrollada en el contexto del conflicto con Estados Unidos e Israel, ha provocado una crisis energética a escala mundial.
Impacto en el comercio energético y tráfico marítimo
La importancia estratégica de este punto de estrangulamiento es fundamental para la seguridad energética de Asia y Europa. Entre 2023 y 2025, el 25% del comercio marítimo de petróleo y el 20% del gas natural licuado (GNL) del mundo transitaron anualmente por esta vía. Además, representa la única ruta marítima para naciones como Kuwait, Bahrein y Qatar.
Sin embargo, el flujo de embarcaciones se ha reducido drásticamente desde principios de marzo. Según datos citados por Lloyd’s List, solo 142 buques han transitado el estrecho, una cifra que normalmente correspondería al tráfico de un solo día.
Acceso basado en alineaciones geopolíticas
El acceso al estrecho está siendo gestionado por Teherán según alineaciones geopolíticas en lugar de normas marítimas abiertas. Irán ha designado a ciertas naciones como “amigas”, permitiéndoles el paso seguro de cargamentos. Entre ellas se encuentran India y Malasia, destacando el caso de buques tanque malayos que han logrado cruzar la vía.
Recientemente, Filipinas también aseguró el tránsito para sus envíos de petróleo, una medida crítica para el país que enfrenta una emergencia de combustible derivada de la guerra en Oriente Medio.
Cargos financieros y solicitudes diplomáticas
En el marco del cese al fuego, Irán ha mantenido una tarifa de 34.000 millones de rupias para el paso a través del Estrecho de Ormuz. Mientras tanto, en el ámbito diplomático, el MUI ha solicitado la apertura del acceso para los buques de Indonesia, petición que ha recibido respuesta por parte del embajador de Irán.
Expertos señalan que la reapertura total del estrecho resultaría beneficiosa para los países árabes, mitigando las interrupciones en el suministro de energía global.
