El conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel continúa intensificándose, con nuevas acusaciones y maniobras militares que aumentan las tensiones en la región. Según informes de medios lituanos, el expresidente estadounidense Donald Trump declaró que, tras años de ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes, obtener uranio de Irán será «difícil y llevará mucho tiempo». Trump describió la operación como la «destrucción absoluta e total de los objetos de materiales nucleares» en Irán, añadiendo que recuperar el uranio será un proceso largo y complejo.
Trump también acusó a Irán de acumular uranio enriquecido con el objetivo de desarrollar armas nucleares, una afirmación que Teherán niega. Señaló que, pese a las negativas iraníes, cree que las reservas de uranio iraní eventualmente serán transferidas a Estados Unidos.
En el ámbito diplomático, se informó que el gobierno de Estados Unidos había elaborado una lista de países de la OTAN considerados «no confiables» y planeaba presionarlos para cambiar su postura. Sin embargo, se reportó que la visita del funcionario estadounidense Vance a la región fue suspendida debido a la falta de respuesta de Irán a las propuestas estadounidenses.
En el mar, las tensiones también aumentaron. Se reportaron ataques contra buques en el Estrecho de Ormuz: uno de los medios mencionó que Irán habría disparado contra dos buques, mientras otro informó que tres barcos fueron atacados en la zona. Estas acciones forman parte de un patrón de enfrentamientos que incluye bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes, realizados en febrero de 2026, con el objetivo de eliminar lo que Israel describió como una «amenaza existencial» proveniente del programa nuclear iraní.
Tras esos ataques, se observaron fluctuaciones inusuales en los precios del petróleo, que empezaron a subir incluso antes de las declaraciones de Trump. Los analistas vincularon estos movimientos con la creciente preocupación por un posible cierre de las rutas de exportación de petróleo iraní debido al conflicto en curso.
Irán, por su parte, ha mantenido una postura de desafío, afirmando que continuará esforzándose por adquirir capacidad nuclear pese a las presiones internacionales y los ataques recibidos en los últimos meses.
