Indonesia endurece restricciones a la exportación de níquel: China advierte sobre riesgos para $20.000 millones en inversiones
«Las nuevas reglas indonesias ponen en riesgo $20.000 millones en proyectos chinos de procesamiento de níquel, según cálculos de la Cámara de Comercio China en Indonesia», advirtió el Ministerio de Comercio chino esta semana. El gobierno de Pekín ya había expresado su preocupación en marzo, pero ahora eleva el tono tras la decisión de Yakarta de prohibir la exportación de níquel en bruto a partir de 2024, acelerando un cronograma que ya generaba tensiones con los principales compradores.
¿Por qué China acusa a Indonesia de «inestabilidad regulatoria» en el níquel?
El conflicto se centra en dos medidas clave anunciadas por Indonesia en los últimos meses:
- Prohibición total de exportar níquel en bruto: Desde enero de 2024, Yakarta exige que el 30% de la producción nacional se procese localmente, y desde enero de 2025, el 70%. La meta es que para 2027 el 100% del níquel se transforme en Indonesia, según el The Jakarta Post.
- Requisitos de participación local: Las empresas extranjeras —especialmente chinas— ahora deben asociarse con socios indonesios que posean al menos el 51% de las acciones en proyectos mineros, una regla que entrará en vigor en octubre de 2024, según detalles confirmados por South China Morning Post.
Pekín argumenta que estas normas, anunciadas con menos de seis meses de anticipación, «violan acuerdos previos y generan incertidumbre para inversiones ya comprometidas», según un comunicado del Ministerio de Comercio chino citado por la Financial Times. La Cámara de Comercio China en Indonesia calcula que al menos 12 proyectos por $20.000 millones —la mayoría en la provincia de Sulawesi del Sur— podrían verse afectados.
¿Cómo reaccionan las mineras chinas? Entre la rabia y la adaptación
Mientras el gobierno chino presiona diplomáticamente, las empresas ya están replanteando sus estrategias:
- TSMC y Foxconn han reducido sus inversiones en Indonesia, según reportó BusinessWorld. La tensiones en Filipinas —otro proveedor clave de níquel— han llevado a estas firmas a diversificar sus cadenas de suministro.
- Tsingshan Holdings, el mayor productor de níquel del mundo, anunció en abril que «revisará sus planes de expansión en Indonesia» y priorizará proyectos en Vietnam y Australia, donde las reglas son más predecibles, según Fulcrum.
- Empresas como China Molybdenum ya están buscando socios locales para cumplir con los nuevos requisitos, pero advierten que los costos de adaptación podrían subir un 30% en promedio, según cálculos internos citados por el South China Morning Post.
El presidente indonesio, Prabowo Subianto, defiende las medidas como parte de su estrategia para convertir a Indonesia en el «Arabia Saudita del níquel», con un mercado interno valorado en $40.000 millones para 2030, según un informe de su gobierno citado por Fulcrum. Sin embargo, analistas como Erik Harms, de la firma The Jakarta Post, advierten que el exceso de oferta global —con inventarios récord de 1,2 millones de toneladas— podría hacer que los precios del níquel caigan un 15% en 2024, reduciendo el atractivo de procesar localmente.
¿Qué pasa con el mercado global? El níquel se divide entre la escasez y el exceso
Mientras Indonesia apuesta por dominar el procesamiento, el mercado global enfrenta una paradoja:
- Escasez de níquel procesado: La demanda de baterías para vehículos eléctricos crece un 25% anual, pero la capacidad de refinado en Indonesia —que representa el 40% de la producción mundial— aún no alcanza para cubrirla, según la Asociación de Productores de Níquel de Indonesia (APNI).
- Exceso de níquel en bruto: Los inventarios globales superan las 1,2 millones de toneladas, un récord histórico, según datos de LME (London Metal Exchange). Esto ha hecho que los precios del níquel en bruto caigan un 20% en lo que va del año, según el South China Morning Post.
La tensión entre Yakarta y Pekín podría «reconfigurar el mapa de la industria», según Andrew Forrest, fundador de Fulcrum. Mientras China busca alternativas en Rusia y Australia, Indonesia podría perder inversiones si no equilibra sus políticas con incentivos claros para las mineras.
¿Qué sigue? Tres escenarios posibles según los analistas
Los expertos consultados por Financial Times y BusinessWorld señalan tres posibles desarrollos:
- Negociaciones bilaterales: China podría presionar para que Indonesia flexibilice los plazos de procesamiento local, especialmente en proyectos ya en marcha. El gobierno indonesio ha mostrado disposición a dialogar, pero sin retroceder en su hoja de ruta.
- Desvío de inversiones a Vietnam: Si las tensiones persisten, empresas como Ganfeng Lithium podrían acelerar sus planes en Vietnam, donde las reglas son más estables y los costos de energía un 20% más bajos, según Fulcrum.
- Consolidación de precios: Si el exceso de oferta persiste, los precios del níquel podrían estabilizarse en niveles cercanos a los $20.000 por tonelada (vs. los $30.000 de 2022), reduciendo los márgenes de las mineras y haciendo menos atractivos los proyectos en Indonesia, según proyecciones de The Jakarta Post.
Mientras tanto, el presidente Prabowo ha insistido en que las nuevas reglas son «irreversibles» y parte de su plan para reducir la dependencia de Indonesia de las exportaciones de materias primas. Sin embargo, el riesgo de perder inversiones chinas —que representan el 60% del capital extranjero en el sector minero indonesio— obliga a Yakarta a encontrar un equilibrio delicado.
El conflicto refleja una lucha más amplia por el control de la cadena de suministro global de baterías. Mientras Indonesia busca valor agregado, China —que consume el 60% del níquel mundial— no está dispuesta a ceder su influencia sin resistencia. Para las empresas, la incertidumbre ya es un costo: según un sondeo de BusinessWorld, el 45% de los ejecutivos chinos en el sector minero indonesio han pospuesto decisiones de inversión hasta que se aclaren las reglas.
