La medicina termal y la calidad del descanso van de la mano. Así lo ha revelado una investigación científica dedicada a la relación entre los tratamientos termales y el sueño, en la que las Terme di Castel San Pietro han jugado un papel protagonista. El estudio, denominado Progetto Morfeo, fue financiado por la FoRST (Fondazione per la Ricerca Scientifica Termale) y llevado a cabo en colaboración con Femtec y el grupo de investigación sobre cronobiología de la Universidad de Milán.
El objetivo del estudio era demostrar cómo las aguas termales pueden influir positivamente en los ritmos biológicos. Los resultados del proyecto fueron comunicados por las Terme di Castel San Pietro en vísperas de la Giornata Mondiale del Sonno, que se celebra hoy. Esta jornada, promovida por la World Sleep Society, busca concienciar sobre un pilar fundamental de la salud: dormir bien no es un lujo, sino una necesidad biológica.
Según Stefano Iseppi, director general de las Terme di Castel San Pietro, el sueño es uno de los indicadores más relevantes del equilibrio general de una persona. “Cuando se interviene en factores que lo perturban, como la congestión respiratoria, la inflamación o el dolor crónico, se crean condiciones más favorables para la recuperación nocturna”, explica Iseppi. Añade que las aguas termales de la estructura, salso-bromo-yodadas y sulfurosas, actúan de forma sinérgica en varios frentes.
El estudio certifica que los tratamientos de inhalación son un apoyo determinante para quienes sufren de rinitis, sinusitis e inflamaciones crónicas. Una respiración libre y regular es, de hecho, el requisito previo principal para evitar los microdespertares y la apnea nocturna. La acción antiinflamatoria y fluidificante del agua termal regenera las mucosas y libera las vías respiratorias, especialmente durante los siempre críticos cambios de estación. Por otro lado, la fangobalneoterapia resulta valiosa para combatir los trastornos osteoarticulares. La aplicación de barro maduro, junto con un baño en agua termal caliente, reduce significativamente el dolor y la tensión muscular.
En resumen, los tratamientos termales “pueden representar un apoyo totalmente natural y bien integrable con los tratamientos farmacológicos”, concluye el director general de las Terme castellane.
Claudio Bolognesi
