Un terremoto de magnitud 7.0 sacudió la región autónoma de Tíbet el jueves 22 de octubre de 2026, dejando un saldo preliminar de al menos 16 personas fallecidas y decenas de heridos tras el derrumbe de centenares de viviendas en zonas de gran altitud.
El impacto del sismo de magnitud 7.0 en la región autónoma de Tíbet
Las autoridades locales confirmaron que al menos 16 personas perdieron la vida y 54 resultaron heridas a consecuencia del movimiento telúrico, el cual constituye el sismo más potente registrado en China desde enero de 2024 y el mayor en la región en los últimos cinco años según la radiodifusora estatal CCTV.
Entre las personas lesionadas, 11 presentan un estado grave de salud, mientras que las demás sufrieron heridas de carácter leve. El comité regional de prevención, reducción y respuesta a desastres activó de forma inmediata una respuesta de emergencia de Nivel III para coordinar las labores de auxilio y socorro en las áreas montañosas impactadas.
Daños materiales y despliegue de rescate en Nagqu
La sacudida provocó el colapso y daños severos en más de 330 casas, además de la destrucción de una veintena de cobertizos destinados al resguardo de ganado. La oficina de medios de Nagqu detalló que las labores de búsqueda se concentraron entre los escombros de las edificaciones derribadas, mientras que los servicios ferroviarios en las rutas atravesadas por la zona del desastre sufrieron suspensiones temporales.
El presidente chino, Xi Jinping, emitió instrucciones directas para movilizar todos los recursos disponibles con el propósito de intensificar las tareas de búsqueda de personas desparecidas y garantizar una rápida atención médica a los heridos, subrayando la urgencia de reducir al mínimo posible las víctimas mortales.
Ayuda humanitaria y antecedentes recientes de desastres en la meseta tibetana
Más de 1.600 efectivos procedentes de los condados locales fueron movilizados para participar directamente en las operaciones de rescate. Las primeras caravanas con suministros de ayuda humanitaria asignados por las autoridades de distintos niveles comenzaron a llegar a la zona del desastre a primera hora del viernes, incluyendo 1.000 módulos de viviendas prefabricadas, más de 3.200 tiendas de campaña, más de 2.800 camas plegables, así como artículos de primera necesidad como estufas, edredones y ropa de abrigo.

Este nuevo desastre natural azota a la zona es apenas semanas después de las devastadoras inundaciones repentinas ocurridas el pasado 26 de agosto a raíz del colapso de un glaciar y una avalancha de hielo y roca cerca de la frontera con Nepal, un evento que destruyó comunidades enteras y dejó un saldo trágico de más de un millar de muertos.

Desde el punto de vista geológico, la meseta tibetana experimenta una intensa actividad sísmica y una alta vulnerabilidad debido a su ubicación directa sobre la línea de colisión entre la placa tectónica de la India y la placa euroasiática, cuyas fuerzas convergentes generan de manera recurrente fuertes sismos en la región.
Más sobre esto