Un sismo de magnitud 7.4 registrado en Colombia ha desatado preocupación en Sudamérica. El Instituto Geofísico del Perú descartó que el país sea el siguiente en la secuencia, mientras que 182 distritos nacionales permanecen en riesgo muy alto ante un eventual gran terremoto.
La reciente sacudida telúrica que sacudió el noroeste de Colombia el pasado lunes 10 de agosto revivió los temores sobre la vulnerabilidad sísmica en la región andina. El evento, con epicentro en el departamento de Chocó y una profundidad aproximada de 96 kilómetros, generó una duración de sacudida de unos cuatro minutos, según los reportes recopilados por el Servicio Geológico Colombiano. Aunque el movimiento inicial sacudió a los países vecinos, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú confirmó de inmediato que no existe una amenaza de tsunami para el litoral peruano.
El Instituto Geofísico del Perú descarta una cadena de sismos
Ante las especulaciones surgidas en redes sociales sobre una supuesta línea sucesoria de terremotos que arrastraría a Perú tras los eventos en Venezuela y Colombia, las autoridades científicas locales frenaron el alarmismo. Hernando Tavera, jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), aclaró públicamente que la Tierra no opera bajo una secuencia previsible de un país a otro dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico.
«Dicen: bueno, ocurrió en Venezuela, ahora en Colombia, el siguiente podría ser Perú. Sabemos científicamente que eso no sucede así.»
Hernando Tavera, jefe del Instituto Geofísico del Perú
Tavera recordó que Colombia, Venezuela, México, Japón y Perú comparten el Cinturón de Fuego, la franja geológica donde se concentra cerca del 90 % de los terremotos del mundo y el 75 % de los volcanes activos. En esa línea, el IGP detalló que más del 80 % de la energía acumulada en el interior de la Tierra se libera mediante sismos y actividad volcánica en dicha zona.
La dinámica implacable de la placa de Nazca y los distritos en riesgo
El motor detrás de la actividad sísmica peruana es la convergencia constante entre las placas de Nazca y Sudamericana. La placa oceánica se hunde bajo el continente a una velocidad estimada entre 7 y 8 centímetros por año frente al litoral peruano. Este proceso geodinámico no solo formó la cordillera de los Andes, sino que acumula una tensión colosal en las zonas donde el contacto queda trabado.

Los datos oficiales del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) advierten que 182 distritos repartidos en 14 regiones se encuentran en riesgo muy alto ante un sismo de gran magnitud. Esta situación deja expuestas a más de 14 millones 817,331 personas y cerca de 4 millones 605,593 viviendas en todo el territorio nacional.
| Región | Distritos en Riesgo Muy Alto |
|---|---|
| Lima | 56 |
| Piura | 25 |
| Ica | 19 |
| Lambayeque | 17 |
| La Libertad | 13 |
El silencio sísmico en Lima y la vulnerabilidad urbana
El peligro adquiere una dimensión crítica en la capital.

Por su parte, el Centro Peruano-Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres (Cismid) de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) identificó que Villa El Salvador, San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo, Puente Piedra, Comas, Carabayllo, San Juan de Lurigancho, Ventanilla, Ate y Chorrillos concentran las áreas con mayor potencial de daño. El problema se agrava debido a los suelos blandos de arcilla, limo y arena presentes en varias de estas jurisdicciones, los cuales actúan amplificando de manera severa las ondas sísmicas.
Especialistas e instituciones coinciden en que el verdadero peligro radica en las deficiencias constructivas. Tal como enfatizó Hernando Tavera al referirse a la geología y las edificaciones, el sismo es problema de la naturaleza, el desastre de la sociedad
, señalando que se continúa construyendo sobre suelos no compatibles e infraestructuras inadecuadas que multiplican los daños potenciales para la población.
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