Finalizadas las primeras pruebas de la nueva generación de Fórmula 1 en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Del 26 al 30 de enero, los equipos completaron sesiones de preparación no públicas. Tras los cambios exhaustivos en las regulaciones, la finalización y logística a tiempo de los nuevos monoplazas representaron un desafío considerable. El equipo tradicional Williams no logró completar el montaje a tiempo y, por lo tanto, no estuvo presente.
Así, solo diez equipos estuvieron en pista, incluyendo los nuevos proyectos de Audi y Cadillac, que acumularon sus primeros kilómetros en un contexto de Fórmula 1.
La serie de carreras renunció conscientemente al habitual séquito mediático durante estas pruebas. Oficialmente, se buscaba dar a los equipos la oportunidad de concentrarse en la revolución técnica. Este paso era lógico, dada la magnitud de los cambios, así como el deseo de evitar titulares negativos en esta fase temprana.
Para los pilotos e ingenieros, la prioridad no eran los titulares, sino la obtención de datos fiables. Bajo condiciones climáticas relativamente estables, los equipos aprovecharon los cinco días para verificar sistemas básicos y procesos.
El enfoque no estuvo en los tiempos de vuelta rápidos, sino en la constancia, la fiabilidad y la recopilación de datos. Con un cambio de reglamento tan fundamental, el objetivo inicial es llevar los vehículos a un rango de trabajo estable. En consecuencia, los long runs, las pruebas de comparación aerodinámica y la puesta a punto del motor y la refrigeración dominaron el programa.
La prueba de Barcelona marca el inicio de una intensa fase de desarrollo. Los conocimientos adquiridos se utilizarán ahora en el trabajo de detalle, antes de que se realicen más pruebas en diferentes condiciones climáticas. Una imagen realista de la correlación de fuerzas solo se cristalizará en las próximas semanas.
Los tiempos no oficiales apenas jugaron un papel, y no se comunicaron de forma consistente, ya que estos primeros días no estaban destinados a ello.
Ahora, la atención se centra en las pruebas oficiales del 11 al 13 de febrero de 2026 en el Bahrain International Circuit, antes de que comience la temporada del 6 al 8 de marzo en Melbourne.
