Un nuevo test, denominado “Fastball EEG”, podría revolucionar la detección temprana de problemas de memoria asociados a trastornos cognitivos leves, una condición que a menudo precede a la enfermedad de Alzheimer. Desarrollado por investigadores de las universidades de Bath y Bristol en el Reino Unido, y publicado recientemente en la revista Brain Communications, este innovador método se basa en un electroencefalograma que registra la actividad eléctrica del cerebro durante tan solo tres minutos, mientras el paciente observa un flujo de imágenes. A diferencia de las pruebas tradicionales, “Fastball EEG” no requiere que el participante siga instrucciones específicas ni recuerde información, lo que lo convierte en un procedimiento rápido y sencillo.
Según los resultados del estudio, este test permite identificar de manera fiable los problemas de memoria en personas con trastornos cognitivos leves. El Dr. George Stothart, neurocientífico de la Universidad de Bath y principal autor del trabajo, explica que “las herramientas de diagnóstico actuales no son capaces de detectar los primeros 10 a 20 años de la enfermedad de Alzheimer. Fastball ofrece una solución: detectar el declive de la memoria mucho antes y de forma más objetiva, gracias a una prueba rápida y pasiva”.
¿Hacia un cribado masivo?
Una de las ventajas más significativas de este nuevo test es su accesibilidad. Los investigadores señalan que puede administrarse tanto en consultorios médicos como en el domicilio del paciente, lo que abre la puerta a un cribado y seguimiento más amplios gracias a una tecnología económica y fácil de usar.
“Existe una necesidad urgente de herramientas precisas y prácticas para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer a gran escala”, afirman los autores. “Fastball es de bajo coste, portátil y funciona en condiciones reales. Además, con el desarrollo de nuevos fármacos prometedores contra el Alzheimer, como el donanemab y el lecanemab, un diagnóstico precoz es más importante que nunca, ya que estos medicamentos han demostrado ser más eficaces en las etapas iniciales de la enfermedad”.
El siguiente paso para los investigadores es probar “Fastball” en condiciones reales en dos consultorios médicos.
