Diversas ciudades de Texas están revisando y actualizando sus políticas policiales en relación con las redadas de inmigración federales. En particular, la ciudad de Austin está precisando los términos de su colaboración con las autoridades federales.
Las nuevas directrices instan a los agentes de policía a cooperar con la ejecución de órdenes judiciales de inmigración. Además, se les permite preguntar a las personas que encuentren sobre su estatus migratorio.
Estas actualizaciones reflejan un esfuerzo por clarificar el papel de las fuerzas del orden locales en la aplicación de las leyes de inmigración federales en todo el estado.
