La instalación de hielo de Drake para promocionar su próximo álbum ‘Iceman’ ha generado tanto entusiasmo como preocupación en Toronto. La estructura, que alcanzó los 25 pies de altura, fue diseñada por una empresa familiar de Ontario, cuyos orígenes se remontan al condado de Huron, según reportes locales.
Aunque la pieza artística inicialmente se presentó como una jugada de marketing rebelde y exitoso, la situación se tornó peligrosa cuando algunos individuos intentaron derretir el hielo usando métodos peligrosos, como líquidos inflamables y llamas abiertas, lo que motivó la intervención de los bomberos de Toronto.
El jefe de bomberos, Jim Jessop, declaró que se activaron medidas bajo la Ley de Protección y Prevención de Incendios debido a las actividades riesgosas que ponían en peligro la seguridad pública. Posteriormente, los equipos de bomberos utilizaron mangueras para intentar derretir la estructura, mientras que una empresa de limpieza industrial se encargó de la remoción final de los bloques de hielo.
Las autoridades, incluyendo la policía de Halifax, han pedido a la población que tenga cuidado al interactuar con los restos de la instalación, ya que podrían representar riesgos de resbalones o caídas. A pesar de los esfuerzos por preservar la pieza, la intervención de los servicios de emergencia marcó el fin de la exhibición pública.
