Nuevos estudios sugieren que la sal, tanto en la erosión subglacial como en el hielo marino, jugó un papel crucial en la prolongación del período conocido como “Tierra Bola de Nieve”, una era de glaciación extrema que ocurrió hace aproximadamente 700 millones de años.
La sal y el fin de una era glacial
Investigaciones recientes indican que la erosión subglacial pudo haber retrasado la salida de la Tierra de la “Tierra Bola de Nieve”. Este proceso, impulsado por el agua debajo de los glaciares, podría haber afectado la composición atmosférica y, por ende, la capacidad del planeta para calentarse.
Además, un nuevo modelo sugiere que la sal presente en el hielo marino antiguo amplificó la glaciación global. La sal, al alterar las propiedades del hielo, habría contribuido a una mayor extensión y persistencia de las capas de hielo, intensificando el enfriamiento del planeta.
Datos adicionales revelan que incluso los mares líquidos de la “Tierra Bola de Nieve” se encontraban a temperaturas muy por debajo del punto de congelación, lo que subraya la severidad de las condiciones climáticas de la época.
Estos hallazgos ofrecen una nueva perspectiva sobre los factores que influyeron en la transición de la Tierra desde un estado completamente congelado hasta las condiciones más templadas que permitieron el desarrollo de la vida compleja.
