Al menos dos personas murieron y varias resultaron heridas por disparos el sábado 13 de diciembre en el campus de la Universidad Brown, en el noreste de Estados Unidos.
La policía de Providence, capital del estado de Rhode Island, donde se encuentra la prestigiosa universidad, instó a través de la red social X a los presentes a “refugiarse en el lugar y evitar la zona hasta nuevo aviso”. Durante una rueda de prensa, las autoridades informaron que se está buscando activamente al sospechoso, descrito como un hombre vestido de negro, aunque aún no se ha recuperado ningún arma.
Brett Smiley, el alcalde de Providence, anunció a la prensa que dos personas habían fallecido –sin especificar si se trataba de estudiantes o profesores– y que otras ocho se encontraban en estado crítico pero estable. “Se mantiene vigente una orden de refugio en el lugar”, añadió.
Inicialmente, los responsables de la universidad informaron a estudiantes y personal que un sospechoso había sido detenido, pero posteriormente rectificaron, aclarando que la policía seguía buscando a uno o varios individuos.
Un día de exámenes
El tiroteo tuvo lugar en un edificio de siete plantas que alberga la escuela de ingeniería y el departamento de física de la universidad, donde se estaban realizando exámenes importantes del primer semestre del año académico. Según la policía, el sospechoso abandonó el edificio.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró en su plataforma Truth Social haber sido informado de la situación y que la policía federal (FBI) se encontraba en el lugar. Inicialmente, Trump afirmó que el sospechoso había sido arrestado, para luego publicar un segundo mensaje indicando que la policía local había desmentido esa información.
De acuerdo con la página web de la institución, el edificio cuenta con más de 100 laboratorios, decenas de aulas y oficinas. Brown es una universidad privada con más de 10.000 estudiantes.
