El presidente de la Austrian Baseball Softball Federation (ABF), Rainer Husty, describió su rol como algo parecido al de un «director de circo», explicando que su labor consiste en organizar, coordinar y mantener unidos los distintos hilos del desarrollo del béisbol y el sóftbol en Austria.
Tras veinte años al frente de la federación, Husty destacó la transformación del deporte, que pasó de ser una actividad marginal con recursos limitados a convertirse en una disciplina estable y reconocida. Señaló que el cambio más significativo ocurrió en la mentalidad de los clubes, que ahora entienden que el trabajo con las categorías inferiores es esencial para su supervivencia a largo plazo.
Los resultados de esta evolución se hicieron evidentes en la última temporada, cuando ambos seleccionados nacionales – el de béisbol y el de sóftbol – lograron meterse entre los diez mejores del Campeonato Europeo, posicionando a Austria en la élite ampliada del continente.
Además, se registraron hitos individuales: en 2025, Jan Raunigger se convirtió en el primer austriaco invitado a un campamento ampliado de las Grandes Ligas para talentos universitarios, mientras que Cesar Quintana representó a la ABF como árbitro en un Campeonato Mundial, otra primera histórica para la federación.
Husty recordó que, hace dos décadas, todo era improvisado: los entrenamientos esporádicos y los equipos nacionales se armaban de último minuto. Hoy existen pruebas de selección, campamentos de preparación y una red de academias destinadas a detectar y fomentar talento de forma sistemática.
Aunque reconoce que la estructura ha mejorado, el dirigente subraya que el corazón del deporte sigue siendo su aspecto emocional y la pasión que genera entre quienes lo practican.
