Una reciente investigación de la Reserva Federal de Nueva York (Fed) revela que la imposición de límites a las tasas de interés puede generar costos no previstos. El estudio sugiere que las leyes contra la usura, en lugar de proteger a los consumidores, tienden a desplazar el acceso al crédito.
La investigación de la Fed indica que, al establecer topes máximos a las tasas de interés, se puede reducir la disponibilidad de crédito, especialmente para aquellos prestatarios que presentan un mayor riesgo. Esto podría resultar en que individuos y empresas con dificultades para acceder a financiamiento recurran a fuentes alternativas de crédito, potencialmente más costosas o menos reguladas.
En esencia, el análisis de la Fed plantea que las restricciones a las tasas de interés pueden tener el efecto contrario al deseado, limitando las opciones de crédito para quienes más las necesitan y distorsionando el mercado de préstamos.
